Pérdida gestacional: Consejos realistas para afrontar esta situación, o para ayudar a quien la afronte

Por Gadirroja

Tanto si has pasado por una pérdida gestacional como si no, tener herramientas para afrontar esta situación es difícil hoy día. Sobre todo, si hablamos de herramientas eficaces, serias y realistas.

Por eso, cuando Lileth me propuso hablar de esto en el blog, tras haberlo vivido ella misma, me pareció un regalo de valor incalculable por todo el esfuerzo emocional que supone, y a la vez la gran ayuda que puede ser para muchas de nosotras.

Todavía hay muchos tabús con el tema del aborto, no se habla claro por esa tendencia que tenemos en la sociedad a evitar afrontar temas relacionados con la muerte, y esto no ayuda en absoluto a las personas a vivirlo con herramientas.

Hoy vamos a aprender de primera mano estrategias para afrontar estos durísimos momentos.


Para ilustrar este post no me parecía adecuado usar fotos de bebés ni de embarazos. Así que recurro a la naturaleza y dejaré imágenes de mis paseos por la Alpujarra, que siempre resultan relajantes.

Está claro que cada pérdida es diferente y cada duelo, también lo es, pero para ponernos en contexto Lileth nos va a contar cómo fue su pérdida:

Mentiría si digo que no me resulta difícil abordar este tema. Incluso en mi vida diaria evito hablarlo con ciertas personas de mi entorno debido a la incomprensión con la que suelo encontrarme. Es una situación con la que es difícil empatizar si no lo has vivido de cerca y demasiado a menudo te intentan consolar con palabras o gestos que te hacen más daño. En los últimos años he tenido varias pérdidas gestacionales, todas entre la semana 6 y la 15.

Mi historia comienza como la de cualquier persona que quiere construir una familia: buscando un embarazo. Ese embarazo llega, se confirma y se convierte en la alegría familiar. Nada me hacía pensar que iba a salir mal pero una mañana me desperté manchando, fui a urgencias y allí me confirman que el embarazo no seguiría adelante. El ginecólogo de guardia me dio una medicación para facilitar la expulsión y pasé el resto del proceso en casa.

A los pocos meses me pasó lo mismo con un embarazo bastante más avanzado. Fue ahí cuando nos dimos cuenta de que algo fuera de lo normal estaba pasando y necesitábamos parar y hacer pruebas médicas que nos aclarasen las razones por las que estaba ocurriendo esto.

Es cierto que mi caso es especial; la mayoría de las pérdidas gestacionales ocurren en casos puntuales (generalmente en el primer embarazo) y esa mujer puede dar a luz en otro embarazo de una forma segura. Solamente si se repiten se considera necesario hacer pruebas complementarias. Sin embargo, ahí va mi consejo: si has sufrido una pérdida gestacional mira cuanto antes que todo está bien.



A partir de este duro suceso, hay dos vertientes sobre las que debemos conocer mucha más información: los cuidados sanitarios físicos y los cuidados psicológicos y para afrontar el duelo.

En ese sentido, ¿qué te ayudó o qué ha aprendido para cuidar tu salud como mujer tras el aborto?

Desde el punto de vista físico es importante hacer las revisiones ginecológicas y generales que nos pauten. Comprobar mediante eco que la expulsión ha sido completa, asegurarnos mediante analíticas de que todo está bien… Llevar una alimentación adecuada es fundamental. Muchas veces se subestima el desgaste físico que supone un aborto. Debemos tener en cuenta de que los cambios hormonales son grandes en muy poco tiempo.

Respetar los tiempos es también muy importante: A veces cuando sufrimos un aborto queremos buscar un embarazo muy pronto para, de alguna forma, borrar lo ocurrido. Aunque el consejo médico suele ser que dejemos pasar un ciclo entre el aborto y la nueva búsqueda desde mi experiencia aconsejaría escuchar nuestras necesidades físicas y mentales para decidir cuándo ha llegado el momento de volverlo a intentar. No hay un momento idóneo, debes buscar el tuyo.

Como vemos, cuidados físicos y psicológicos van de la mano pero cada uno lleva un ritmo independiente. Es posible que en un par de semanas nos encontremos en plena forma física pero necesitemos de un tiempo más prolongado para digerir lo que nos ha pasado. En algunos centros de salud hay grupos de apoyo a las pérdidas gestacionales. No hay que dudar en pedir ayuda si vemos que nos hace falta.



Y ahora vamos a la parte más intangible pero también más dolorosa, ¿cómo has podido ir elaborando tu duelo?

La elaboración del duelo de la pérdida gestacional es difícil y dolorosa. La vida te prepara para otro tipo de pérdidas pero esto se percibe como algo antinatural e incomprensible. En mi caso he necesitado ayuda profesional para elaborar de forma sana mi duelo. Es frecuente que una mujer ante este hecho tenga un fuerte sentimiento de culpa. Es inevitable pensar que hiciste deporte o tomaste una cerveza cuando aún no sabías que estabas encinta, que te mandaron reposo pero te levantabas para ducharte. Tendemos a buscar una razón, un culpable de esa pérdida. Y la encontramos en nosotras mismas. Esto complica la elaboración de un duelo sano.

En mi proceso de duelo el primer paso fue racionalizar la pérdida y los motivos por los que habían ocurrido, todos fuera de mi control. A partir de esto tuve que darme la libertad de validar ese dolor que llevaba dentro porque en ocasiones el mensaje que recibimos de la sociedad acerca de cómo debemos procesar esto no coincide en absoluto con nuestro paisaje interior.

La sociedad tiende a minimizar el proceso psicológico y te manda el mensaje de que la recuperación física es equivalente a la recuperación emocional así que en ocasiones nos vemos forzadas a retomar la “vida normal” antes de estar preparadas para ello.



Seguro que también, como persona que ha vivido todo esto, has tenido que afrontar situaciones en las que tu entorno no sabía cómo ayudarte ¿Qué consejos darías a personas que rodean a alguien que ha tenido una pérdida gestacional?

Cualquier mujer que haya buscado con ilusión un embarazo sabe que, desde ese primer test positivo, germinan unos sentimientos fuertes de amor y protección. Cuando tiene lugar un aborto espontáneo, da igual en la semana de gestación en que haya ocurrido, el sentimiento de pérdida es fuerte, se siente la pérdida de un hijo, un proyecto de vida, una ilusión. Es inevitable preguntarte cómo hubiera sido, a quién se parecería… Y en los años venideros la fecha prevista del parto, si es que se llegó a saber, será un día especialmente doloroso. Un antiguo dicho dice que no hay nada pero que perder a un hijo salvo no haberlo conocido.

Es por esto que duele de una forma especial eso de “ya tendrás otros”. Si alguien pierde, por ejemplo, a un hermano no se nos ocurriría dar un pésame con “anímate, tienes a otro hermano más”. La persona que vive un duelo por pérdida gestacional tiene unos sentimientos muy similares a una pérdida familiar y hay que ser sensibles a ello.

Otro comentario habitual que llega a doler mucho es “mejor ahora que más adelante”. Nunca hay un momento idóneo para perder un embarazo. Lo idóneo es no perderlo. Comentarios como este o “la naturaleza es sabia” invalidan nuestros sentimientos y aumentan la culpabilidad.

Una mujer en pleno duelo por aborto espontáneo necesita comprensión, empatía y sentirse escuchada. Como cualquier otra persona que haya sufrido una pérdida.


Afrontar esta colaboración ha sido un acto de GENEROSIDAD enorme por parte de Lileth, porque aunque el duelo esté hecho, este tipo de eventos, remueven. Por eso desde este rincón te mandamos un abrazo muy fuerte, pecho con pecho y muy calentito, y te damos las gracias por tu valentía y compromiso.

Muchísimas gracias, querida Lileth.

Gracias por seguir en este viaje. 

 ¡A vivir!