Perspectiva Inclusiva de la Homosexualidad en el Islam

Por Nasreen_amina

Hoy es el día mundial contra la homo- lesbo-trans-bifobia. Como feminista creo que las reivindicaciones en torno al género son necesarias para una sociedad con mayor democracia social y equidad en el ejercicio de los derechos. La apropiación de la ciudadania plena por parte de cada uno de nosotros, incluye la apropiación en torno a nuestras diversas orientaciones sexuales y la redefinición de la identidad de género

Como musulmana progresista, creo que todos los seres humanos, sin distinción, tienen un lugar en el Islam en tanto creaturas de Allah. La Divinidad, no tiene género. Por lo tanto, en mi opinión, las consideraciones respecto al género y la orientación sexual de las personas no es algo que deba ser objeto de discusión por parte de los musulmanes para decidir el derecho de tales personas a comunicarse y establecer una relación con Dios. Si nos vamos a las creencias básicas del Islam y aceptamos que Allah es justo y todo lo creado es obra suya, pues no hay razón para condenar aquello que Allah ha permitido en su total sabiduría.

Allah no tiene género. El amor no tiene género. La Misericordia no tiene género. ¿Cómo Dios podría condenar a la gente por motivos de identidad de género? Paremos la hipocresía y la homofobia en el Islam: Algunos musulmanes condenan la homosexualidad, pero están bien cómodos con el matrimonio forzado, la mutilación genital, y la rebaja de la edad de la niñas para contraer matrimonio, lo que es lo mismo que decir pedofilia. No necesitamos luchar contra la vida privada de otras personas para ganar el Paraíso, pero sí ponernos de pie contra la violencia y la opresión. La diversidad es un hecho de la creación. La discriminación no es parte de nuestra ética.

Por otro lado, la justicia social es un anhelo de toda persona y especialmente de todo musulmán por cuanto se le ha encargado expresamente combartir la opresión: Los musulmanes estamos llamados a combatir la injusticia activamente; si no podemos hacerlo, a denunciarla valientemente y si esto no es posible, a rechazarla con todo nuestro corazón.

Pues bien, esto significa que estemos de acuerdo a no, lo entendamos o no, oponernos a la discriminación, maltrato y asesinato de las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales, es nuestra responsabilidad así como la protección y la defensa de sus derechos humanos, sin mediar consideraciones de clase, raza, género, etc. Allah creó a la humanidad y su creación es perfecta. El Islam es una religión de paz y la paz sólo es posible en ausencia de la exclusión y de la opresión. Toda forma de discriminación y violencia debe ser rechazada por ser contraria al Plan divino

El Profeta Muhammad dijo una vez: “Ninguno(a) de ustedes será un(a) verdadero(a) creyente, mientras no desee para el otro(a), lo que desea para sí mismo(a)”. La homofobia y el odio a la diferencia no es parte de la ética islámica, no es parte de la revelación Coránica y no es parte del testimonio de vida del Profeta. No más discursos de odio hacia las minorías sexuales. No en nombre de Dios. No en mi nombre como musulmana. El odio no es nuestra Fe.

Abdennur Prado, musulmán español ha escrito un artículo revelador sobre el Islam y la Homosexualidad, del cual extraigo algunos párrafos:

“La homofobia en nombre de la religión es una constante, tanto entre cristianos, como budistas, hinduistas, musulmanes… A las declaraciones del Papa hay que sumar las del Dalai Lama, en la revista Odissey: “Los órganos sexuales han sido creados para la reproducción entre el elemento masculino y el femenino. Toda desviación a eso es inaceptable. La homosexualidad es mala”. Claro que en el mundo islámico es donde se llevan la peor parte, a causa de la pervivencia de legislaciones pretendidamente religiosas.

Según Human Rights Watch, a principios del siglo XXI existen 83 países donde la homosexualidad está explícitamente condenada por la ley, 26 donde el islam es mayoritario. Entre ellos casi todos los miembros de la Liga Árabe. En algunos países la condena por sodomía (liwat) es la pena de muerte: Arabia Saudí, Irán, Mauritania, Sudán, Yemen y Afganistán. Aunque en la mayoría de los casos la pena no se aplica, conocemos casos de homosexuales ejecutados en los últimos años en Irán, Arabia Saudí y en el Afganistán de los talibanes.

En otros lugares, la condena para los homosexuales es la cárcel. En Malasia, el artículo 377 del código penal castiga con 10 años de prisión las “conductas antinaturales”, y hasta 20 años de cárcel en caso de “penetración entre hombres”. En Pakistán y en Bangla Desh, el código penal equipara la homosexualidad a la zoofilia, y puede reportar hasta diez años de cárcel. En Siria y en Jordania la pena es de cinco años, y en Marruecos, Túnez, Argelia, Irak y Kuwait, de hasta tres años. Aunque en muchos de estos países existe “tolerancia de facto”, estas leyes se mantienen como una amenaza.

Siendo el problema judicial gravísimo, no lo es menos el cultural. La homofobia se extiende como un cáncer entre los musulmanes. El islam, que durante siglos fue signo de justicia y de progreso, ha sido transformado en una religión retrograda y cruel hacia las minorías. Los jóvenes musulmanes que desprecian y hacen la vida imposible a los homosexuales en muchos lugares del mundo islámico no saben que con su actitud están destruyendo una tradición de siglos. Aquí, como siempre, la ignorancia es la culpable de una situación penosa, una ignorancia fomentada por prestigiosos alfaquíes, instituciones y universidades a través de las cuales se fomenta la ignorancia y la repetición mecánica de dogmas.

La persecución de los homosexuales en el mundo islámico es muy reciente, y tiene que ver con la colonización y la influencia de occidente. Existen innumerables pruebas de que hasta la colonización la homosexualidad era plenamente aceptada. Durante las primeras décadas del siglo XX, el Magreb fue un “paraíso para los homosexuales”, que huían de la puritana Europa en busca de la libertad sexual que se vivía en tierras del islam. En Marruecos, la homosexualidad es considerada un delito tan solo desde 1972, y esto a causa de la influencia Saudí. En Indonesia (el país con más musulmanes en el mundo) jamás ha estado prohibida…”

La presencia de musulmanes LGBT es visible en Europa, continente en el cual se han organizado, por ejemplo, en Francia, en asociaciones como CALEM que cada año con motivo del día mundial contra la homo-lesbo-trans-bifobia, presenta al público en Libro Verde del cual soy su traductora oficial al español. El Proyecto ”Libro Verde” consiste en un esfuerzo de reflexión e investigación alrededor de la homosexualidad en el Islam desde una perspectiva inclusiva; dividido en: una primera parte teórica, que traza la historia de la homosexualidad en el mundo árabe-islámico ; la segunda parte del Libro celebrará los testimonios de los homosexuales musulmanes de Francia y el mundo. El propósito principal de este Libro Verde es la lucha contra la homofobia, la lesbofobia, la transfobia – y todo tipo de discriminación basada en la etnia, el sexo, la sexualidad, la religión, el género (…) – tratando de mostrar que, históricamente, el Islam y la homosexualidad nunca han sido incompatibles, que el Islam ha apoyado una diversidad humana santificada por el Corán desde el principio, y que la homosexualidad no es un pecado.

Puedes descargar el libro verde 2011-2012 aquí.