Nada más aparcar se nos acercó un perro blanco, un labrador muy majo que no se nos separo en todo el día (prometo que no le íbamos dando comida jejej)
Este perro, al que bautizamos como Rocky, se lo pasó en grande con nosotros: mojándose en los arroyos, corriendo detrás de las cabras, patinando y revolcándose en la nieve...Eso si es una vidorra!La ruta comienza en la parte baja del pueblo, cogiendo una sendero indicado como GR15 con dirección Otal.El camino asciende continuamente casi sin tregua:
No me extraña que se haya quedado deshabitado...la única forma de llegar es por este estrecho y empinado camino desde Oto!no llega ni la corriente eléctrica...
Después de un descanso en el pueblo fantasma, continuamos nuestro ascenso hacia el Pelopín que está siempre visible.
Rocky se lo pasa pipa esquiando los neveros que va encontrando :-)
Pero solo quiere jugar:
Una vez en el pueblo nos despedimos de Rocky que se sienta pacientemente esperando su siguiente aventura con los nuevos forasteros que lleguen a Oto.
Por nuestra parte, hemos disfrutado de un recorrido muy bonito en un entorno rodeado de pastos y vedes campos, un paisaje muy diferente de las altas cumbres y que no hay que dejar de visitar
Distancia recorrida: 16 Km