Revista Arte

Pintados en la pared: representación pictórica de la locura

Por Lizardo

He encontrado este museo virtual de pintura y escultura europea y he curioseado acerca de las representaciones gráficas de la locura a lo largo de la historia. Claro que este museo abarca sólo dicho segmento de la civilización occidental y también determinado periodo histórico y no ha sido una búsqueda sistematizada la mía, en absoluto. Una mirada es, nada más.
Como es sabido, la 'locura' empezó a representarse desde cierta época que no abarca los tiempos más antiguos. La edad media nos empieza a acercar imágenes en que se funden las antiguas categoría latinas de stultus, fatuus, insipiens y demens. En las stultifera navis y otras representaciones se amalgaman el pecado, la imprudencia y la sandez. Abundan las representaciones de las vírgenes imprudentes o necias de la parábola bíblica como en este conjunto escultórico de la Catedral de Estrasburgo (The foolish virgins) del Siglo XIII:
Pintados en la pared: representación pictórica de la locura

Y Giotto en el siglo XIV también pinta un 'foolish' como J de Hesdin otro en la página de un incunable (y ambos personajes con esas irónicas mazas, símbolos de poder):


Pintados en la pared: representación pictórica de la locura
Pintados en la pared: representación pictórica de la locura
En el momento en que empezó a advertirse al loco como al ser diferente y ajeno, posiblemente empezó a considerárselo como digno de estamparse, pintarse, grabarse y esculpirse. En el momento en que empezó a llamar la atención no sólo como una variante de normalidad sino ya como una anormalidad, 'ascendió' al rango de motivo de inspiración artística. Empezamos entonces a pintarlos en lienzos. Y luego a tenerlos pintados en la pared.
Enlaces:

- Peñalta-Catalán R. Locos y locura a finales de la Edad Media: representaciones literarias y artísticas. Revista de Filología Románica 2008; 25: 127-138. (pdf)
- Quirosa-García V. Acercamiento a la representación plástica de la locura en Occidente. Revista de Humanidades y Ciencias Sociales 2007; 1: 52-82. (pdf)

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