La siguiente parada el puerto de Livorno desde donde nos dirigimos a Pisa. Una ciudad históricamente importante por si situación geográfica, durante los siglos XII y XIII dominó la parte occidental del Mediterráneo, en esta época se convirtió en una ciudad rica y poderosa. Durante este periodo también se produjo en la ciudad una revolución cultural y científica, y fue cuando se construyeron sus célebres edificaciones que pudimos ver en el Campo dei Miracoli. En esta ciudad nació Galileo Galilei.
Sus origenes son desconicidos de forma que los historiadores no se ponen de acuerdo, aunque parece ser de origen etrusco por los restos encontrados. Fue uno de los primeros puertos de esta zona del mediterráneo. En el año 180 a.C. Pisa pasó a ser una colonia romana y desde su Portus Pisanus partían legiones para ampliar el dominio romano. Hacia el siglo X Pisa era la ciudad más importante de la Toscana. En la edad media su flota naviera dominó gran parte del Mediterráneo, fundando colonias en España o el norte de África, los siglos XII y XIII fueron los de máximo explendor de la ciudad.
En el Campo dei Miracoli se encuentran todas las edificaciones importantes de la ciudad, esta área amurallada es uno de los principales centros culturales del mundo, es la zona más visitada de Pisa, prueba de ello es la gran cantidad de gente que nos encontramos al llegar.
Dedicado a San Juan Bautista, accedemos al Baptisterio, una extraordinaria construcción en forma de circunferencia de 107,25 metros de diámetro. En su parte inferior de estilo románico, en la parte superior detalles góticos realizados por Nicola Pisano. Comenzó a construirse en el año 1152, y fue concluido en el 1363. Destaca el púlpito realizado en mármol que fue esculpido en 1255 por Nicola Pisano y que contiene escenas de la vida de Cristo en cinco paneles, mientras que en las columnas está coronadas con representaciones de las virtudes. Las esculturas del púlpito, y especialmente la forma clásica del Hércules desnudo, son buen ejemplo de las cualidades de Nicola Pisano como el más importante precursor de la escultura renacentista italiana. A cada cierto tiempo aparece un chica en el centro del baptisterio que canta unos minutos y es cuando se pude apreciar el sonido espectacular de este edificio, una acústica excepcional con el eco que se crea y que recuerda el sonido del órgano.
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