¡Amo portear a mis peques! Ese estrecho contacto, ese vínculo que se crea no tiene comparación.
Porque me hace feliz: nada como tener a tu bebé pegado a tu corazón.
Mi bebé se siente feliz: nada como escuchar el sonido del corazón de mamá, que lo acompañó por tantos meses en el vientre.
Me siento segura, amada, acompañada, tranquila, alegre, reconfortada.
Mi bebé se siente seguro, amado, acompañado, tranquilo, alegre, reconfortado.
Cuando es recién nacido, es lo más parecido a estar en el vientre de mamá.
¡Me siento preciosa! Los portabebés son preciosos, tienen diseños monísimos y me disimula las imperfecciones que quedaron en mi cuerpo luego de ser mamá.
Necesito estar con mi bebé y mi bebé necesita estar conmigo.
Me permite realizar mis tareas cotidianas y trabajar tranquilamente.
Mi bebé se siente partícipe de mi vida.
Mi bebé ve al mundo como yo lo veo.
Porque puedo responder en el acto a sus necesidades o calmar su llanto.