Número de páginas: 304
Sinopsis: Una profesora de Primaria aparece asesinada en su aula, dentro de un armario y con la boca y las muñecas enrolladas en papel celo, igual que ella castigó a Sofía, una de sus alumnas. Algunas de sus amigas intentan evitar la CATÁSTROFE y deciden investigar para encontrar al culpable. ¿Quién querría ver muerta a Adela? La lista es muy larga pero muy pronto otro hecho terrible la reduce drásticamente.
A través de sus miradas inocentes pero con la aguda intuición infantil, el lector se adentrará en el mundo de Sofía, la niña hiperactiva que más odiaba a la profesora. También conocerá a su madre, una doctora desesperada que vive solo para su hija. Sin embargo, lo que descubrirá en este camino quizás habría preferido no haberlo sabido nunca.
Opinión personal
Conocí a Amelia Noguera con 'La pintora de estrellas', una novela que disfruté muchísimo tanto por su ambientación como por la historia que relataba, y me quedé con ganas de volver a leer otra novela suya. Cuando entre las novedades de Suma de letras vi este 'Prométeme que serás delfín', que presentaba una sinopsis tan atrayente, y ofrecía la posibilidad de conocer otra cara de la autora, con una novela tan diferente a la anterior que le había conocido, no dudé en adentrarme en esta historia.
Durante una celebración en el colegio, una profesora es asesinada. Ha sido víctima de un fuerte golpe en la nuca, la han amordazado y atado las manos con celo, y encerrada en un armario. Lo más curioso es que fue de esta manera como Adela, la víctima, castigó a Sofia, una de sus alumnas, tiempo atrás. Serán sus propias alumnas quienes descubran el cadáver y ante la amenaza de que sus padres las trasladen de colegio (LA CATÁSTROFE), deciden investigar el asesinato y descubrir quién está detrás.
La crítica social es una constante en esta novela, en la que los recortes en sanidad y educación, el acoso escolar, y el mal hacer de algunos profesores, que ensucian el nombre de otros tantos en ocasiones, están presentes durante toda la obra. Y es que, comenzando el libro con una cita de César Bona, tendremos más que claro el respeto y el valor que Amelia Noguera otorga a la educación y las labores de los maestros y profesores.
- Por eso debéis leer, niños - continuó-, leed mucho todos los días, si no os da tiempo a hacer todos los deberes, da la lo mismo, ya aprenderéis en clase. Leed. Y no permitáis que os anulen la imaginación. No seáis borregos; sed delfines.
Me ha parecido muy interesante conocer el TDAH de mano de Sofía, y ver la huella que esto tiene tanto en la propia afectada, como en su familia y amigos. Es un acierto, además, como ha logrado trasmitirlo con la crudeza de una madre sobrepasada, al mismo tiempo que con la sencillez de un grupo de niñas que no entienden de diagnósticos ni siglas. Aunque el libro por su sinopsis parece tratar sobre un asesinato y las investigaciones que un grupo de alumnas llevan a cabo para que sus vidas no cambien ni un ápice, finalmente acabamos sintiéndonos más atraídos por la historia de Sofía, por su día a día, y por el de su madre, quedando ese que parecía el hecho principal, relegado a un segundo plano.
En conclusión, se trata de una historia cruda, que se atreve a tocar temas muy interesantes, pero logra trasmitirlos con dulzura e inocencia. Una novela que he disfrutado mucho por permitirme conocer más de cerca temas que no suelen ser protagonistas, y por narrarlos con ese buen saber hacer.