Puerto Galera tiene su encanto

Por Pilag6 @pilag6

Como contaron estos misteriosos agentes del gobierno de Filipinas, escapamos de Manila en menos de 24 horas. Y es que la ciudad no invita a quedarse. Nos pareció muy caótica, desordenada, llena de ruidos y de smog, mucho más teniendo en cuenta que veniamos del órden japonés. Por esto es que decidimos irnos hacia Puerto Galera, en la isla de Mindoro. Vámonos pa´l sur, dijimos y hacia allí salimos al cántico de: " Cuando pa´ Puerto Galera me voy... "

En Manila nos tomamos un autobús en la estación de Paco rumbo al puerto de Batangas. El autobús era de la empresa JAM Liner, nos costó 167 PHP y tardó cerca de 3 horas. Una vez en el puerto de Batangas, nos tomamos una bangka hasta Sabang, en Puerto Galera. Este sería nuestro destino por los próximos dos días. La bangka nos costó 230 PHP y tuvimos que abonar una tasa por usar el puerto de Batangas de 15 PHP.

Cuando bajamos del autobús se nos acercó un chico que se ofreció de buena manera a llevarnos a comprar los pasajes y pagar el impuesto del puerto, para luego pedirnos propinas por los servicios prestados. Fue la primera vez que nos pasó, ya que descubrimos que es muy fácil sacar los pasajes en Filipinas en general. Preguntando a las personas que están por viajar, o a los empleados del puerto, te van a saber indicar a donde ir y no te van a pedir más propina que una sonrisa.

Después de más de una hora y media y un mar muy tranquilo, por suerte, llegamos a Sabang en Puerto Galera. Allí tuvimos que pagar una Tasa por el cuidado del Medio Ambiente de 50 PHP.

No sabíamos donde alojarnos en Puerto Galera, ya que se compone de tres pequeñas ciudades o villas. Por un lado está Puerto Galera Ciudad. No hay mucho para hacer allí. Sólo es el puerto donde llegan y salen los barcos de recorrido más largos hacía otras ciudades e islas del país. Hacia el Este se encuentra Sabang, que tiene una gran oferta gastronómica, hotelera y de actividades acuáticas, aunque no tiene prácticamente playa. Está llena de vendedores que se acercan constantemente a ofrecerte de todo, desde alojamiento, buceo, comidas, artesanías, masajes, prostitutas, paseos en barcos, etc. La playa principal es muy angosta, donde las construcciones se alzan casi por encima del mar, y está llena de botes por toda la costa, lo que hace imposible nadar. Hacia el Oeste de Puerto Galera, a unos 7 km, se encuentra White Beach, donde están las playas más lindas. Es un poquito más caro que el resto y tiene menos ofertas de alojamiento y gastronómica que Sabang.

Terminamos eligiendo Sabang por dos motivos. Primero porque nos pareció que tenía más vida que las otras dos ciudades. Había mejores y más ofertas para comer y tenía otra mística distinta con respecto a Puerto Galera o White Beach que nos cautivó. Y segundo porque nos convenció de quedarnos allí una viajera de Nueva Zelanda que se nos acercó a hablarnos al vernos con las mochilas y con nuestras caras de perdidos.

En Sabang nos alojamos en el hotel Reynaldo´s. Pagamos 600 PHP por una habitación con cama matrimonial, baño privado y ventilador. El hotel está ubicado en una colina que tiene una hermosa vista de la bahía, donde pudimos apreciar dos majestuosos atardeceres.

Luego de acomodarnos en el hotel, salimos a recorrer Sabang. Es una pequeña ciudad o villa, que se alza sobre las colinas desde el mar. Es por esto que te podés perder entre los innumerables callejones y sin darte cuenta aparecer en la cima de un morro con una vista magnifica. Es muy turística y tiene excelentes lugares para practicar buceo o snorkeling por las diferentes ofertas de submarinismo que presenta; barcos hundidos, reservas marinas, hermosos corales y peces de todos los tamaños y colores.

También en Sabang nos encontramos con uno de los más graves problemas que presenta Filipinas. La prostitución. Pudimos ver a muchos hombres mayores de edad, jubilados de diferentes partes del mundo, acompañados de señoritas de Filipinas, algunas que andaban rozando la mayoría de edad. Es una imagen muy triste ya que los ves paseándose de las manos, caminado entre la gente como si nada.

En fin, esa primer noche cenamos en una pizzería en uno de los callejones alrededor de las 18:00hs y luego nos fuimos a caminar por la playa. Terminamos viendo uno de los mas lindos atardeceres en la terraza del hotel donde nos alojábamos. Una postal increíble donde se mezclaban la bahía, los barcos atracados en la orilla, las colinas y el cielo que iba menguando del celeste al rojizo con millones de matices intermedios. Hasta daban ganas de derramar algunas lagrimas en su honor.

El segundo día nos fuimos hasta la por 100 PHP. Allí sí que pudimos encontrar una linda playa para nadar y descansar. Arena blanca, mucho menos botes en la costa que en . Fuimos a nadar varias veces al mar. White Beach. Nos tomamos primero un Jeepney en Sabang hasta Puerto Galera que nos costó 20 PHP y luego nos tomamos un triciclo desde Puerto Galera hasta White Beach más tranquila. Ni bien llegamos nos sentamos en el centro de la playa, pero como nos venían a ofrecer de todo cada dos segundos, salimos caminando hacia la derecha, unos 5 minutos, pasando el puerto de White BeachSabang y muchísimo y encontramos un hermoso lugar, tranquilo y sin gente, una playa solo para nosotros, donde nos tiramos en la arena a relajarnos, meditar y contemplar el paisaje Un mar sedante, sin olas, casi como una pileta, con el agua calentita, turquesa y cristalina.

Almorzamos en un restaurante sobre la playa que por 60 PHP nos sirvieron una porción de pollo, arroz y té helado. Luego del mediodía volvimos a Sabang porque queríamos conocer otra playa llamada Big Laguna, que queda unos 20 minutos caminando desde el centro de Sabang. Nos habían dicho que esa playa era más tranquila y que había menos botes que en Sabang. Tranquila es, pero está tan atestada de barcos en la orilla como en Sabang. Solo caminamos por la costa e hicimos algunas fotos. Luego volvimos al hotel para ver el atardecer, cita obligada en Filipinas. Recordar y repetir hasta que se haga carne: no perderce nunca los atardeceres. Acomodamos las mochilas porque al otro día, bien temprano, saldríamos rumbo a Boracay, el siguiente destino en nuestra recorrida por Filipinas.

Fue nuestro primer contacto con las playas Filipinas. Quedamos encantados con White Beach y en un segundo escalón, Big Laguna. Los atardeceres desde la colina donde estaba nuestro hotel eran alucinantes. No nos gustó mucho la playa de Sabang, pero si la ciudad, que a pesar de ser muy pequeña, tiene su encanto, además de variadas ofertas gastronómicas y de alojamiento para todos los bolsillos. Parece una ciudad de los años 40 sacada de un libro de Hemingway.

Un buen lugar para practicar buceo (nosotros no podemos porque tenemos perforados los tímpanos). Con dos o tres días calculamos que es suficiente para quedarse en Puerto Galera y alrededores.

Por ser nuestro primer encuentro con la cultura filipina y sus playas, nos vamos conforme.

DATOS ÚTILES DE PUERTO GALERA

50 PHP

Una cerveza en un bar

5 PHP

Rellenar una botella con agua potable de 2 litros

2-5 PHP

Cada uno de los panes que comprábamos para el desayuno

60-200 PHP

Almuerzo o cena

400-1000 PHP

Alojamiento en Sabang

20 PHP

Jeepney desde Puerto Galera hasta Sabang (viceversa)

100 PHP

(regatear) Triciclo desde Puerto Galera hasta White Beach (viceversa)

50 PHP

Tasa del Medio Ambiente al llegar al puerto de Sabang

100 PHP

Jeepney desde Sabang hasta Calaplan (una hora de viaje. El primero sale a las 5:30am)

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