La novela que resuelve la ecuación del amor. En el CERN, el centro de investigación más avanzado del mundo, entre experimentos de viajes en el tiempo y de teletransportación, entre partículas que superan la velocidad de la luz y otras que revelan el origen del Universo, la joven Laila se enfrenta al mayor misterio que existe: cómo decidir entre dos amores. Por un lado, Alessio, un atractivo periodista; y, por otro, Brian, un cerebral científico que oculta un gran secreto.
·Resumen·Laia es una joven española que, después de terminar el bachiller, viaja a Suiza a trabajar como camarera durante el verano en el CERN, el reputado instituto científico. Allí, se dará cuenta de que no es trabajo todo lo que reluce y conoce a unas cuantas personas muy simpáticas, entre las que cabe destacar a Brian, un científico absolutamente centrado en su trabajo, y Alessio, un periodista intrépido. En seguida la chica se percata de que algo tiene que hacer: ambos se muestran MUY interesados en ella y la pobre no es capaz de decidirse por uno de los dos...
·Opinión personal·Esta historia contada en primera persona comienza cuando Laia deja su casa por el verano. En seguida nos narra, ilusionadísima, cómo su padre le ha comprado una libreta en la que apuntará todas las cositas que le pasen en el CERN. Sin duda, el hecho de que sea Laia la que nos cuente la historia ha conseguido que tenga un ritmo muchísimo más ameno. Vale que en más de una ocasión (y dos y tres y dios mío, todo el libro es un continuo WTF), tengamos que parar para aspirar, tomar aire y decir “eh, Laia no es tan estúpida, la dibujaron así”, sí que es verdad que nos da una visión de todo bastante simple. Porque sí: la protagonista de este libro es lo más aymaremía que os podáis imaginar. Pero no solo ella: tanto Brian como Alessio como los demás personajes más secundarios son total y absolutamente tópicos. Y no hablemos de la historia de amor, esa tan previsible e idéntica a todas las demás que da ganas de ponerse a llorar. Desde el principio de los tiempos me imaginé como iba a terminar... y acerté del todo. Yay!
Lo que más me ha gustado del libro (la verdad es que lo único), han sido las anécdotas científicas. Ojo, las anécdotas, que no los datos. Y es que muchos de los datos que se aportan durante la lectura están metidos con un cucharón enorme. Ejemplo: están viendo la puesta de sol y Laia comenta que qué bonito es, a lo que su acompañante responde con una información totalmente innecesaria sobre las partículas de por aquí, las partículas de por allá y los rayos de nosequé. Por otra parte, todo lo que nos cuenta un poco de los científicos (*ironía en ON* no os lo vais a creer, pero los físicos también tenían vida. ¡Sí, lo nunca visto! ¡Que locura! *ironía en OFF*), aunque traído a contrapelo también, sí que me han parecido interesantes y en cierto modo han sido las que han contribuido a que llegara al final de la novela. Final que, por cierto, es de lo más tópico posible pero que, al fin y al cabo y visto todo lo que sucede en la novela es de esperar.
Agradecimientos a LaGalera por el envío.