¿Qué es el AMOR?

Por Emmaamme

El AMOR lo es todo. Todo “lo ve”, todo lo ama y todo lo contiene.

¿Y qué es todo?

Es el universo entero, los universos enteros con sus soles y sus lunas, sus planetas, sus estrellas y cada una de sus constelaciones. Es la multidimensionalidad, el arriba y el abajo, el dentro y el fuera. Es el mar y la montaña, los agujeros negros y los arcoiris, cada ser vivo y cada ser “muerto”, la mente y el cuerpo, la física y la química, las emociones y los pensamientos, el pasado, el presente y el futuro, el espacio desocupado y el tiempo que pasa en blanco.

Es la alegría, la tristeza, la pena, la risa, la rabia, el enfado, la paz, la calma, la lentitud, la rapidez, el abrazo y el puñetazo, la pasión  y la frialdad, el beso y la indiferencia, el rechazo y la tolerancia, la paz y la guerra, el respeto y el insulto, el éxito y el fracaso, el “no valgo para nada” y el “soy la mejor”.

El AMOR no es un lugar al que haya que llegar, no es un sentimiento a alcanzar, no es una oscuridad iluminada ni una iluminación despertada, no es el opuesto al miedo ni el amigo íntimo de la felicidad. Tampoco es algo que se pueda medir o razonar, no es un maestro espiritual ni un ignorante terrenal, no es una meditación pensada ni un pensamiento sentido, no es practicar yoga ni jugar a fútbol, no es ser diestro ni ser zurdo. No es nada de eso y lo es todo a la vez. Es la plenitud y el vacío, el Hogar y la soledad.

El AMOR no entiende de etiquetas, no sabe lo que es ser mejor o peor, no juzga, no pone condiciones, no se hace preguntas porque no necesita respuestas, no busca nada porque no tiene algo que encontrar, no tiene ninguna misión que realizar ni ningún camino que recorrer, su cebolla no tiene ninguna capa, es totalmente transparente y no hay nada que deba quitarse ni ponerse, no sabe lo que es el olvido ni tampoco  lo que significa recordar.

El AMOR es ese espacio en el que sucede la Vida, ese espacio que contiene todas las experiencias, todos los sentimientos, todos los pensamientos, todas las virtudes, todos los pecados, toda la materia, toda la sutilidad, todas las películas, todos los personajes, todas las encarnaciones, toda la música, todas sus notas afinadas o desafinadas, todas sus canciones, todos sus ritmos, todas sus bandas sonoras o sin sonar…

El Mar no sería mar sin las infinitas gotas que lo componen. Tú, yo, él…somos las gotas de ese Mar…de ese AMOR. Todos juntos formamos ese AMOR. Somos piezas de ese gran puzzle y nada ni nadie nos puede separar, ni siquiera nosotros mismos. Sólo podemos tener la sensación de separación, la Creencia de que somos otra cosa…pero sólo es una creencia más. La gota, por muy individual que se Crea, jamás está separada del resto, jamás deja de pertenecer al Mar.

Aunque yo no me ame, el Amor que soy sí lo hace. Aunque yo no ame al “otro”, el Amor que soy también lo hace…porque el AMOR nunca deja de ser amor ni el Mar de ser mar ni la gota de ser gota aunque crea ser una lágrima, aunque crea que habita en un océano de lágrimas…

Las emociones negativas, los pensamientos negativos, las acciones negativas…”SON” también dentro del espacio del AMOR…porque para “él” nada ni nadie es bueno o malo, no clasifica a sus gotas por categorías, por razas, por números…, por enfermedades, por colores, por religiones, por lenguas, por delitos, por frecuencias, por vibraciones, por títulos, por status, por inteligencia, por dones, por bloqueos, por luces o por oscuridades…, ninguna es alienígena, ni inferior, ni superior…, no levanta muros ni fronteras entre ellas, no las castiga ni las premia, no las educa ni las enseña…, ellas, las gotas, sólo están PRESENTES en el AMOR, tal cual son, tal cual respiran, tal cual sienten, manifestándose en todo su esplendor, en toda su perfección.

El AMOR lo Es Todo

y todo es TODO,

nos guste o no.

Por mucho que nos odiemos,

por mucho que nos maltratemos,

por mucho que nos alejemos,

por mucho que nos nos Creamos,

siempre, siempre, siempre…

hemos sido, Somos y seremos

AMOR.

Así Es, Así ha sido y Así será.

(No te preocupes. Todo..está bien)


Archivado en: SENTIRES