Christopher R. Beha
A pesar de sus diferencias, a pesar del paso del tiempo, Charlie aún mira a Sophie con ojos de enamorado, eso sí, exentos de sentimentalismo, con una elegante contención que conserva la tensión narrativa hasta un final catártico y liberador. La muchacha extraordinaria que conoció hace años ya no está, pero la mujer que es ahora Sophie mantiene intacta su capacidad para desconcertarlo, de una manera que incide en las decisiones vitales de Charlie y en su relación con la escritura. La literatura como forma de entender la vida, y su poder para transformar la mirada sobre la realidad, es otra de las ideas fundamentales de la obra («—Ojalá las cosas fueran de otra manera. / […] —Entonces escríbelo de otra manera.», pág. 211). El autor demuestra una gran desenvoltura en la construcción de la trama, en la delicadeza con la que plantea temas complejos, en la elección de frases precisas, sin caer en el error del refinamiento cursi aunque las historias amorosas inviten a ello. No es nada fácil conseguir esto, y menos en una primera novela (una primera novela sobre jóvenes blancos neoyorkinos que escriben, para complicarlo más), por lo que no queda otra que celebrar la publicación de Qué fue de Sophie Wildery esperar con expectación el próximo libro de Christopher R. Beha.