Qué hacemos con nuestros sueños?

Por Estanjana @estanjana
Qué hacemos con nuestros sueños?
Aviso a navegantes, esto es un texto filosófico que hace días tengo pendiente de postear, es viernes, si no tenéis la cabeza para filosofia dejarlo para el martes.
Cuando somos niños soñamos en astronautas, médicos o superhéroes. Obviamente estos cambian, y ya no queremos ser maestra de día y científica de noche mientras escribimos bestsellers y asistimos a fiestas.
De adolescentes nuestros sueños de futuro ya van siendo más maduros y nos imaginamos estudiando una carrera o trabajando de algo concreto y más real, bueno casi todo el mundo, hay gente que sigue viviendo en los mundos de Yupi.
En el principio de la edad adulta, aunque para algunos no llega hasta pasados los cuarenta, intentamos conseguir esa meta, eso que nos emociona y que queremos conseguir.
A medida que crecemos y maduramos los sueños cambian. algunos se cumplen, otros varían. Nuestras visiones de la vida se modifican.
Cosas que nos pasan ayudan a esos cambios. Igual que cambiamos nuestro comportamiento. El conocer a varias personas nos influye en nuestra forma de ver la vida.
La maternidad es una de esas cosas que cambia nuestra visión de la vida. abrimos los ojos a cosas que no nos planteábamos antes.
Las personas que pasan por nuestra vida. Las experiencias que vivimos. Las historias que tenemos. Lo bueno y lo malo nos alimenta.
No somos diferentes. Cambiamos ciertas cosas, la materia inicial sigue allí, como siempre pero diferente, cambiamos nuestros hábitos, nuestras prendas, nuestra alimentación según sabemos mas.

 Y qué pasa si no lo conseguimos. si somos incapaces de hacer posible aquello que queremos conseguir? hay que seguir luchando por nuestros sueños? hay que cambiarlos. yo creo que hay que resistir. no cumplir los sueños no es el final. se pueden cambiar. se pueden cumplir en otro momento. lo que no se puede hacer es sentarse y parar de perseguir sueños. hay que saltar los obstáculos que se presentan y dejar de buscar no significa rendirse. a veces cambiar el rumbo es la mejor opción.
Lo que debemos es ser los mismos que soñaban en ser maestra de día y científica de noche mientras escribíamos bestsellers y asistíamos a fiestas.