Por ahora se le conoce como Proxima Centauri b -aquí creo que conviene hacer una breve explicación acerca del lío de las letras en mayúscula y minúscula-. Veamos, en astronomía, las letras mayúsculas están reservadas para las estrellas; así tenemos Alfa Centauri A, B y C (la conocemos como Proxima Centauri). Y los planetas tienen reservadas las letras minúsculas (a partir de la 'b', para evitar confusiones). Por lo tanto, nuestro protagonista de hoy se puede llamar Alfa Centauri Cb o bien Proxima Centauri b... sencillo, ¿no? ;-)
Tiene al menos 1'3 masas terrestres (el método de detección sólo da pistas sobre la masa mínima del planeta) y orbita a la estrella en aproximadamente 11'2 días. Está realmente cerquita de su estrella, nada menos que a 7'5 millones de distancia (apenas un 5% de la distancia que separa a la Tierra del Sol), pero teniendo en cuenta que Proxima Centauri es una enana roja, el planeta está justo en la zona de habitabilidad. O sea, que si tuviera atmósfera y agua, ésta se encontraría en estado líquido.
Es precisamente el asunto de la zona de habitabilidad lo que ha armado tanto revuelo en los medios de comunicación, ya que un planeta situado en esta zona podría albergar agua líquida en su superficie... y aquí hay que puntualizar un par de aspectos: NO sabemos si el planeta tiene atmósfera (dada la cercanía del planeta a nosotros no sería de extrañar que en un futuro cercano, a medida que se vayan produciendo avances en la tecnología de nuestros telescopios podamos saber si realmente la tiene o no). Aún NO sabemos por tanto, si el planeta tiene agua.
Una pregunta que me han hecho en el post sobre Proxima Centauri es qué aspecto tendría en el cielo del planeta recién descubierto, comparado con el tamaño aparente del Sol visto desde la Tierra. Bien, la respuesta está en el siguiente gráfico:
La cercanía de este planeta a su estrella genera dos escenarios más probables, según los astrónomos:
- Uno de ellos se conoce como acoplamiento de marea o rotación síncrona, esto es, que siempre está mostrando la misma cara a Proxima Centauri (como nuestra Luna con la Tierra). Uno de los hemisferios está sumido en las sombras de la noche mientras que el otro siempre está iluminado (y completamente irradiado, tal y como vimos en el post anterior) por la estrella. Ciertamente no son estas unas condiciones de lo más halagüeñas para albergar vida, aunque también es posible que este planeta disponga de una magnetosfera que proteja a su atmósfera de los ataques de ira de Proxima. En ese caso, en la zona del terminador (la frontera entre los hemisferios iluminados o no) podrían darse las condiciones para la existencia de agua líquida.
- El otro escenario que se baraja sería que el planeta tuviera una rotación 3:2, lo que implicaría que por cada 3 veces que el planeta rota sobre su eje, daría 2 órbitas en torno a su estrella. Este caso permitiría una distribución de temperaturas más uniforme y más benigna para poder albergar agua líquida.
Antes hablábamos sobre la masa mínima del planeta, que se estima en 1'3 masas terrestres. ¿Cómo se sabe esto? El sistema que se ha empleado para detectar a nuestro esquivo vecino es el que se conoce como velocidad radial, veamos rápidamente en qué consiste:
A pesar de lo que mucha gente cree, los planetas no orbitan a sus estrellas, sino que ambos orbitan a un centro de gravedad común. Esto hace que desde la distancia se observe un ligero bamboleo en la estrella, que parece moverse adelante y atrás. También afecta a su espectro, por el conocido efecto Doppler. Analizando las ligerísimas variaciones periódicas de la curva de luz de Proxima Centauri, los astrónomos han descubierto a nuestro protagonista de hoy. En el gráfico animado inferior se aprecia mejor cómo funciona el sistema de velocidad radial.
Referencias:
- A terrestrial planet candidate in a temperate orbit around Proxima Centauri
- Se descubre un planeta en la zona habitable que rodea a la estrella más cercana
Proxima Centauri, nuestra vecina más cercana