Dado el amplio número de estímulos que nos rodean, la atención selectiva nos permite evitar una sobrecarga en el procesamiento cognitivo y además favorece la respuesta y ejecución de una respuesta o tarea, así como el rendimiento. Está relacionada con la elección y la utilización de la estrategiamás adecuada a la situación.
La atención selectiva dependerá de las características de los estímulos (como cantidad, tamaño o intensidad) y también de las características personales (como el nivel de activación fisiológica, el estilo personal o la motivación)
Según estudios, el cerebro humano puede absorber simultáneamente 11 millones de unidades de información, sin embargo solo percibimos conscientemente un máximo de 40. Por un proceso de habituación nos desentendemos de sucesos o estímulos que se repiten, que son conocidos, nos acostumbramos a ellos y no les prestamos atención, ya que si tuviéramos que prestar atención consciente, en función de nuestra capacidad cerebral, nuestro cerebro tendría que ser unas 500 veces más grande.
La atención selectiva sirve para mejorar nuestro rendimiento y minimizar la fatiga, pero también es útil para mejorar en general nuestras experiencias y filtrar la información útil de aquella que nos obsesiona, nos afecta negativamente o nos sobrecarga.
Os adjunto un par de experimentos audiovisuales donde podéis valorar vuestro nivel de atención selectiva ¿Sois buenos observadores? Vamos a comprobarlo.
https://www.youtube.com/watch?v=j8bcu4_r_v4https://www.youtube.com/watch?v=IGTZhtNsqFU