DÍA 1: PALMA
Nuestra primera visita en Palma fue al castillo de Bellver. Desde él, tienes unas buenas panorámicas del puerto deportivo y de parte del casco histórico.
Este sería el día dedicado a la Tramuntana. La verdad, se entiende perfectamente porque está declarada Patrimonio de la Humanidad. Si ya cuando estás aterrizando ves esas imponentes montañas, una vez que recorres los pueblos y la escasa distancia que hay entre el mar y la cumbre, acabas enamorado de la zona,
Teníamos pensado visitar el santuario de Lluc, pero lo descartamos y nos dirigimos hacia la primera parada del día, Pollença, en donde subimos los 365 escalones del Calvario. Buff!!
Empezó el día visitando las masificadas Cuevas del Drach. Yo era bastante reticente a ir por ese motivo y había leido que en Mallorca había otras cuevas tan bonitas como éstas y menos masificadas, pero la mayoría ganó. Ya os contaré mi experiencia pero os puedo adelantar que no me equivocaba en mis pensamientos iniciales.
Este día teníamos pensado acercarnos a Llucmajor, a las salinas de Es Trenc y al Cap de ses Salines. Finalmente visitamos Fenalixt y su castillo y nos dimos un último paseo por Palma, visitando el interior de su catedral.