Si me detengo un segundo y me miro en ese espejo imaginario, no veo un rostro, ni ropa, ni el paso del tiempo. Veo un reflejo hecho de palabras, ideas y curiosidad.
Siempre vas con prisas a todas partes, pero ¿y si te paras un segundo y te miras en el espejo? ¿Qué ves?
Si me detengo un segundo y me miro en ese espejo imaginario, no veo un rostro, ni ropa, ni el paso del tiempo. Veo un reflejo hecho de palabras, ideas y curiosidad.
Si me detengo un segundo y me miro en ese espejo imaginario, no veo un rostro, ni ropa, ni el paso del tiempo. Veo un reflejo hecho de palabras, ideas y curiosidad.