Queridos (y maltratados) maestros.
¿Por qué no nos pensamos en serio convertir la docencia en una profesión de prestigio? El buen o mal funcionamiento de un sistema educativo no se mide sólo en términos académicos sino de cohesión social y equidad. Y si los profesores, que son los actores principales, no se sienten bien en el sistema, será imposible que éste mejore. y lo necesitamos, ¡ya lo creo que lo necesitamos!
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Vía @londones