EURO DIGITAL
En la revista Nosotros de la Asociación de
Jubilados de IberCaja, en el final de un artículo dedicado al bitcoin en el mes
de febrero, escribí: ¨Se camina hacia las monedas y divisas virtuales, hacia una nueva moneda digital única y global que sustituirá a las monedas
actuales. Esto lo tengo claro, lo que no tengo claro en cuantos años lo hará.
Posteriormente, se ha publicado en los medios de
comunicación la siguiente noticia: Cristine
Lagarde, presidente del Banco Central
Europeo, acaba de manifestar: ¨El Banco
Central Europeo planea lanzar su euro digital en octubre de este 2025. No estamos debatiendo, estamos trabajando para que
todos los agentes principales, BCE, Parlamento, Consejo y Comisión Europea, lo
conviertan en una realidad¨. Parece ser que los miembros del Consejo directivo
del BCE están "haciendo campaña" con las partes interesadas relevantes
para poner en marcha el euro digital.
Esta noticia está impactando en
la sociedad. En uno de los grupos a los que
tengo el privilegio de participar, hace unos días un partícipe escribía: ¨Han anunciado que en octubre se implanta el
euro digital. Sin debate ni preguntas. Nos
lo intentan imponer así sin más. Nadie lo ha elegido. Si lo consiguen, podrían
requisar dinero al ciudadano sin consulta alguna, cuando quieran y para las
causas que se les ocurra (pandemias, cambios climáticos, reemplazo de
población, difusión del islam, guerras en el otro lado del mundo.
Pueden imaginarse el debate que se suscitó.
Opiniones del tipo… ¨El dinero digital puede ser congelado o incluso hacerlo
caducar cuando quieran, muy fácilmente¨. Peligro de control total¨. ¨¿Quién ha
votado esto?¨. ¨Más control, menos privacidad, menos derechos¨ ¨El siguiente
paso será prohibirnos tener divisas pues no podrán aplicar el mismo nivel de
control que al euro digital¨.
El profesor Luis Ferruz, en un artículo fechado
en noviembre del 2024 en Aragón Digital, entre otras opiniones, exponía: ¨Hay
aspectos relacionados con la moneda digital del Banco Central Europeo que deben
ser bien analizados y resueltos:
A) La brecha digital y las protestas de falta de
facilidad en el uso de la digitalización son muy importantes para algunos
colectivos
B) El fraude digital es creciente e imparable,
generándose falta de confianza e inseguridad
C) Los límites a la tenencia de euros digitales, algo
condicionado entre otros aspectos por la posible fuga de depósitos y riesgos
para el sistema financiero
D) Amplias capas de la población /empresas son reacias al
pago/cobro digitalizado y que según el propio Banco de España podría ser del
orden del 65% los que no estarían dispuestos a utilizar el euro digital.
Estas son opiniones ajenas… ¿Y la mía? Reconozco que carezco de
los suficientes conocimientos, ni de la ¨varita mágica¨ para saber que va a
pasar. Pero si entiendo y así me he manifestado en distintas ocasiones que la
digitalización es una gran revolución, una revolución imparable. Y por supuesto
que la digitalización de las organizaciones va a un ritmo distinto que la
digitalización de la sociedad. Si siempre ha sido importante una educación
financiera, una cultura financiera, ahora todavía es más necesario la educación
y la cultura financiera digital.
Una evidencia, las organizaciones financieras europeas llevan varios años
en ¨fase de investigación¨ y en ¨fase de desarrollo¨ sobre las monedas
digitales, de donde se desprende que la ¨fase de implantación¨ del euro
digital puede ser realidad en meses. ¿Será en el próximo mes de octubre,
como dice la presidente del BCE? Como he dicho antes, no tengo la ¨varita
mágica¨, pero es transcendente que se aventure a anunciar una fecha, y a decir
que ¨el euro digital es más crucial que nunca¨.
Úrsula von der Leyen, también se suma al tema, y al respecto ha
manifestado "La Comisión Europea presentará en breve la Unión de
Ahorros e Inversiones, convertiremos el ahorro privado en
inversiones muy necesarias". Dice que para ¨activar¨ el ahorro ocioso.
Y lo importante… ¿En qué nos puede afectar la implantación del euro digital? He dicho que no tengo los conocimientos suficientes, pero si la capacidad de pensar. Algunos conceptos los pongo entre interrogantes, no por duda, si por resaltar la trascendencia de las posibles consecuencias (ojalá me equivocara). Básicamente, me surgen las siguientes reflexiones:
- De las palabras de Úrsula, se desprende otro paso hacia la unión bancaria. ¿Dónde quedará la soberanía de cada estado?
- En el momento de la implantación del euro digital, ¿Los bancos tradicionales ya no tendrán las cuentas de los clientes, pasarán al balance y control del Banco Central Europeo
- Los bancos tradicionales, se convertirán en proveedores de servicios financieros (como ahora), pero sólo con aplicaciones tecnológicas. No tendrán depósitos, pero seguirán concediendo financiación, con los fondos del BCE
- ¿Será el adiós al dinero físico, al dinero en efectivo? Cualquier pago, quedará registrado
- El BCE afirma que la privacidad estará completamente garantizada por el Parlamento Europeo. ¿Empezarán diciendo que utilizan los datos solo para fines estadísticos y acabarán controlando nuestra vida?
- Quiero pensar que seguiremos controlando nuestra cuenta. Pero… ¿Pudiera ser que los impuestos, las contribuciones, las multas se podrán descontar automáticamente, cualquier cosa que el estado quiera cobrarse de ti?
- Seguridad y garantías. El dinero de los clientes que actualmente está depositado en los bancos tradicionales está garantizado por los bancos centrales. ¿Quién respaldará al BCE
- Las inversiones depositadas en el BCE, ¿Estarán a disposición de los políticos para que lo inviertan en lo que consideren? ¿Quién marcará las estrategias de inversión?
- Están de moda el cambio climático y las emisiones de CO2. ¿Se controlará el impacto de nuestras compras, y si se supera la cuota mensual prohibirte comprar más? ¿Fantasía, tontería?
- Son muchos y algunos preocupantes, los comentarios al respecto. Y personalmente me surgen muchas dudas. ¿Todos tendremos acceso al euro digital?
Observo que me ha quedado un decálogo. Para finalizar, algunas preocupaciones. ¿En qué fases, con qué velocidades se implantará? ¿Deberíamos de estar más preocupados? Evidentemente la transcendencia es muy alta. ¿Hasta dónde de alta? ¿No es preocupante la frase de Úrsula?: “Convertiremos el ahorro privado en inversiones muy necesarias” ¿Resultará que las ventajas serán sólo para las instituciones, para los gobiernos?
Miguel Ángel Otín Lloro