~ G * Juvenil Adulto (Romance – Fantasía) ~ E * Ediciones SM /Cruïlla (catalán) ~
“Traté de imaginarme a mi mismo rellenando los impresos de matrícula
Entonces escribí: <<Creerme que estoy curado>>.”
Por más que lo desees, es imposible detener el tiempo: pasa y lo cambia todo. Y lo malo es que te arrastra consigo.
El invierno ha acabado. Para algunos es una época de cambios. De transformaciones. Sam ha conseguido curarse y se siente renacer en esta nueva oportunidad junto a Grace. La manada de lobos ha crecido debido a los que consiguió añadir Beck, e Isabel consciente de lo que está haciendo les lleva algo de comida al lago que cercano a su casa, hecho que no hará nada de gracia a su padre: su odio cuando los vea rondando por la parcela. Uno de esos nuevos lobos es Cole que llegará a la vida de Isabel, Sam e Grace dejándola patas arriba. Los últimos retazos de frío están llegando y romperán con la normalidad de Sam y Grace.
Primavera: una estación de historias que empiezan y de otros que terminan. De despedidas. De abandonos.
Pero todo abandono deja un rastro.
↓↓
Rastro continúa la historia unos meses después del final de la primera parte, la cual podría haber sido perfectamente autoconclusiva. Como ya comenté en su momento, Temblor no me pareció la historia tan maravillosa que había leído en reseñas, pero la manera de narrar de Maggie me gustó, así que quise darle una oportunidad con Rastro.
Una nueva trama se abre con la aparición de Cole, un lobo novato que volverá a ser humano antes de tiempo y que chocará con Isabel, con
Sam y Grace son dos adorables tortolitos. Su relación evoluciona como una pareja normal, incluso me han gustado más que en el primer libro. Aunque Grace sigue sin convencerme del todo, me ha parecido un poco más inmadura en cuanto a algunas de sus reacciones pero puedo llegar a entenderlas. Sam, en este libro, está preocupado porque tiene miedo a creerse que de verdad está curado, comenzar a hacer planes a largo plazo: La universidad, formar un grupo… pasan por su mente, pero si hay algo de lo que está realmente seguro es que quiere estar con Grace.
¿Y quién va a querer impedirlo? Los padres de Grace. Me he indignado con ellos.
Quizás el gran problema de este segundo libro son los mínimos momentos de acción que tiene. Para ser un libro intermedio en una trilogía más que ser el nudo de toda la historia me daba la sensación de que era introductorio. El ritmo, por lo tanto cae en picado y no remonta hasta las ultimísimas páginas.
Rastro baja un poco el nivel de Temblor y me sigue pareciendo una trilogía muy normalita. La tercera y última parte, Siempre, ya está leída y debo decir que me ha sorprendido, pronto os traeré la reseña.