En estos tiempos tan duros (con tanta gente pasándolo mal, pues aunque no nos toque de lleno siempre tenemos a alguien a quien queremos muchísimo en esa situación de paro y angustia) sacar algo positivo de una crisis tan larga es difícil, pero pensándolo bien he encontrado algo bueno.
Me he vuelto más solidaria y comprensiva con muchas cosas y para ayudar a alguien decidí hace un tiempo prescindir de muchos caprichos tontos de esos que los compramos y van a parar a un cajón o nos lo ponemos 2 o 3 veces.
Ahora en vez de ir de tiendas por si veo algo, saco mis cajas de telas , hilos y con un poco de inspiración de internet reciclo unas cuantas cosas.
Mi viejo costurero lo tenía guardado a pesar de su estado, estaba esperando inspiración porque es muy especial. Fue mi regalo de reyes cuando tenía 10 años .En un viaje a Burgos, mis padres nos compraron los reyes y ese año fueron costureros.
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