MILES DAVIS - In a Silent Way 1969
Compuesto de dos extensas piezas, cada una de ellas de casi veinte minutos de duración, "In a silent way" es un disco que solo pudo haber sido en los estertores de los sesenta, y por un músico que hubiera casi agotado las posibilidades del primer, y enormemente influyente, tramo de su carrera. Los momentos cumbre de la Cara A son la maestría a los teclados de Herbie Hancock y Chick Corea, el saxo soprano ensoñador de Wayne Shorter, y las atmósferas increíbles de Joe Zawinul. Mientras tanto, al darle la vuelta al álbum, los océanos de silencio entre las melodías preciosas, siempre subestimadas, de Miles y el aparentemente infinito solo de guitarra de John McLaughlin no andan escasos de genio.
"In a silent way" se sitúa perfectamente entre las primeras incursiones de Miles en el medio eléctrico,muchas veces en exceso entusiastas, y el estruendo jazz-rock a toda potencia que él, y su talentosa banda grabarían en la siguiente década, y es, además, la evidente última parada antes de la cumbre del género de la fusión, su propio "Bitches Brew" (1970), grabado tan solo siete meses más tarde.
Los viejos fans del jazz lo enconaron deplorable; la generación más joven lo adoraba. Tres décadas más tarde, su triunfo es tan completo como reconocido.
THE BEATLES - With the Beatles 1963
Entre los covers destacan la maravillosa adaptación del clásico de las Marvelettes "Please Mr. Postman", la no menos magnífica recreación de "You're really got a hold on me" del gran Smokey Robinson & The Miracles, el clásico de Chuck Berry "Roll over Beethoven" con George tomando el liderazgo vocal y "Money (That's what I want)", la canción escrita por el fundador de la Motown, Berry Gordy Jr, que encuentra en este album su revisitación más popular.
Pero como de costumbre (por algo son los mejores compositores de la historia del pop), los mejores momentos vienen de la mano de sus propias canciones, una de ellas, "Don't bother me", representa el debut de George Harrison como autor; además nos encontramos a un inspiradísimo Lennon en joyas como "It won't be long", "All I've got to do", con un estilo similar al de los Miracles, al igual que "Not a second time" (con un piano interpretado por el productor George Martin) y a un Paul McCartney que, aunque en menor cantidad, ya empezaba a demostrar sus enormes cualidades como compositor en la primorosa melodía de "All my loving", tema dedicado a su novia Jane Asher y en la efervescente "Hold me tight".
Aunque no sea lo mejor que han editado los Fab Four, "With The Beatles" es un disco tremendamente aprovechable y repleto de magníficos temas.
La fotografía de la elegante portada es obra de Robert Freeman y su diseño fue ampliamente imitado por artistas de muy diversa condición.
THE DOORS - Waiting For The Sun 1968
El órgano de Manzarek, a veces psicodélico, otras barroco, algunas jazzístico, y la guitarra lisérgica y blues de Krieger junto al poderío vocal de Morrison son las notas esenciales de un grupo irrepetible e inubicable.
En este disco (el tercero de su carrera) hallamos un fascinante recorrido por extraordinarias baladas, preciosas tonadas pop psicodélicas y fibrosas canciones rock.
El pop lisérgico de "Hello I Love You" (un tema que casi conlleva un pleito judicial con Ray Davies, al afirmar éste que era un plagio de "All Day And All Of The Night"), la elegante "Love Street", con una combinación hipnótica entre órgano y piano, o la perturbadora "Not To Touch The Earth" son el inicio de un disco impresionante con temas llenos de clase.
La sugerente melodía arrullada por una guitarra maullante en "Summer's Almost Gone" junto a "Wintertime Love", una deliciosa mezcla entre vals y pop, la antibélica "Unknown Soldier", en donde los Doors demuestran otra vez su poco valorado talento melódico, "Spanish Caravan", curioso acercamiento de los Doors desde la acidez californiana al sonido flamenco, "Yes, The River Knows", balada excelente llena de estilo, o la agresividad del rock "Five To One" son pasajes melómanos de primera magnitud que ni siquiera el aburrido cántico indio "My Wild Love" puede menoscabar.
THE ROLLING STONES - Between The Buttons (1967)
El LP contiene temas excelentemente arreglados (con Brian Jones interpretando multitud de instrumentos) que merecen ser apreciados en su justa estima.
Demostraron los Rolling Stones con este trabajo que cuando escribían pop podían competir con cualquiera en creación melódica. Además de este disco, no hay más que descubrir las caras 'B' de los singles de los primeros años de su carrera para darse cuenta de su talento en este terreno.
En una trayectoria llena de obras maestras, queremos destacar este disco tan singular y maltratado por los "iluminados" de su tiempo.
Como anécdota citar que la extraordinaria balada "Ruby Tuesday" (aparecida en la versión americana del disco, no en la británica) fue escrita por Brian Jones y Keith Richards (dedicada a una groupie), aunque terminó siendo acreditada por decisiones publicitarias al dúo Jagger/Richards, aumentando la frustración del genial músico.
THE CHOCOLATE WATCH BAND - No Way Out 1967
Cortes realmente excepcionales como "Let's Talk About Girls", "Are You Gonna Be There", "Gossamer Wings" o el hipnótico instrumental "Dark side of the mushroom" se acompañan de exultantes adaptaciones de gente tan diversa como Wilson Pickett, Chuck Berry o Buffalo Springfield, y con sugestivos viajes lisérgicos impulsados en la escucha de piezas como "No Way Out" o "Expo 2000", pasajes de un disco imprescindible dentro del sonido garaje psicodélico.