Redistribución del Ingreso. Tarea del Estado

Publicado el 18 enero 2015 por Jorge Jorge Pareja
Una de las principales taréas del gobierno es la redistribución del ingreso entre sus ciudadanos, anteriores gobiernos como el del Sr. Alejandro Toledo fallaron en este principal objetivo, que si bien es cierto aumenta la caja fiscal, pero no contribuye al progreso de una economía local.Si bien hay una reducción del coeficiente de Gini que mide la desigualdad, la tarea no esta completa, puesto que en el Perú existen dos economías que conviven en simultaneo, un sector formal y un sector informal. Los agentes del mercado local trabajan entre ambos lados de la economía, muchas veces el sector informal se antepone a las decisiones de inversión, sobre todo en escala menores, donde el limitado acceso al crédito bancario y reducido nivel de bancarización; reduce las posibilidades de créditos formales, con ello la optimización de los recursos financieros para la adquisición de capital incluye entre sus opciones al sector informal, que con reducidos costes, permite y de manera inmejorable alcanzar el objetivo de la implementación de capital por parte del inversionista.El Estado peruano incapáz de controlar esto y con pocas o nulas ideas para tales hechos, está mas preocupado por el tema de la caída estrepitosa de la producción nacional, con mayor enfoque político que basado en reglas económicas honestas para todos los peruanos, peor aún si para los políticos son mas importantes el alcanzar cupos dentro del gobierno, que servir al ciudadano, desde el puesto gubernamental.Lamentablemente, las acciones políticas en el Perú, lindan con los actos de corrupción, mucho mas que con planes y políticas de desarrollo coherentes, esto porque el Estado se ha convertido en un botín político, mucho mas que en el instrumento para alcanzar el desarrollo, retrazando a generaciones y generaciones de peruanos que, obligados por absurdas leyes, tienen que depositar su voto cada cinco (5) años por caudillos políticos gastados y otros con mas traza de corruptelas que curriculums decentes.Hasta ahora no hay planes decentes de desarrollo, a excepción de alguno que surge de vez en cuando como es el caso del Plan Nacional de Diversificación Productiva (del ministro Piero Ghezzi), peor aún, arrastramos los errores del ex-ministro Castilla Rubio, quien con su plan de "piloto automático" terminó casi por hundir a la economía local.  El Perú sigue creciendo en población y los nuevos ciudadanos encontraran nuevas maneras de alcanzar ingresos para sobrevivir, los escasos recursos formales, deberán ser repartidos entre todos incluyendo a los informales, que repunta como la nueva clase "C" en el Perú y algunos ya superaron este nivel socioeconómico.Ahora este 2015, dependerá de como el Gobierno de Ollanta Humala, cuyo paso por la história del Perú no deja huella sobre sus aportes a la nación; puede manejar los temas de inversión estatal y hacer oídos sordos a las vanalidades políticas si quiere pensar en una posible candidatura para el 2021, pero no tiene mucho tiempo y si tiene grandes problemas y pocos colaboradores reales, muchos de ellos resoplan vanidosamente situaciones irreales que a larga solo dañaran su imagen y finalmente lo desenfocaran de su objetivo principal: servir al Perú y a los peruanos.   La tarea esta pendiente y con nombre propio: Redistribución, mejor educación y mejor Sistema de Salud, son la debilidad del gobierno y es allí a donde debe de apuntar sus políticas públicas.