Con mirada codiciosa pasaba de uno a otro tarro; unas risitas de loco se escapaban entre sus dientes diezmados. Otro más, tan solo otro más. Eligió entre diversas máscaras y se vistió para esa noche gloriosa. Cuánto trabajo le esperaba, pero no le importaba porque luego vendría la recompensa: Deditos deliciosos con sus delicadas uñas para aumentar su colección. Con un fuerte y decidido golpe cerró la puerta. Era hora de ponerse en marcha. Era hora de hallar a su próxima víctima.
Con mirada codiciosa pasaba de uno a otro tarro; unas risitas de loco se escapaban entre sus dientes diezmados. Otro más, tan solo otro más. Eligió entre diversas máscaras y se vistió para esa noche gloriosa. Cuánto trabajo le esperaba, pero no le importaba porque luego vendría la recompensa: Deditos deliciosos con sus delicadas uñas para aumentar su colección. Con un fuerte y decidido golpe cerró la puerta. Era hora de ponerse en marcha. Era hora de hallar a su próxima víctima.