Relato: Un universo de separación

Por Déborah F. Muñoz @DeborahFMu

La consigna de hoy era "Relata una historia de amor a distancia".

Un universo de separación

Estaban, literalmente, a un universo de distancia. Por desgracia, hacía un centenar de años que no había avances tecnológicos relevantes en el ámbito de los viajes espaciales. La información podía viajar de un punto a otro del universo casi al instante, pero la materia física era otra historia. Aunque ambos tomaran sendas naves a velocidad luz para encontrarse a mitad de camino, se criogenizaran y tomaran las precauciones, no llegarían a verse con vida.


De todas formas, dado que vivían en distintas atmósferas incompatibles con la vida del otro, no habría servido de mucho. Los trajes hápticos eran lo más cerca que estarían de ese sueño de conversar cara a cara.

Era increíble cómo una conversación tonta en medio de un proyecto científico había dado lugar a algo tan imposible como irrompible. Dos especies diferentes de dos mundos opuestos que, sin embargo, habían encontrado su unión en dos mentes que parecían bailar al mismo son. Nunca tendrían suficiente el uno del otro; dedicaban más a su relación a distancia que a cualquier otra actividad, incluyendo el cuidado de su propia salud.

La idea surgió como una serendipia. Era una locura, estaba prohibido en los planetas de ambos. Les daba igual. Tiraron de contactos y se internaron en sus respectivos submundos, hasta conseguir los planos. Hablaron con todo tipo de genios locos para adaptarlos a sus respectivas especies. Luego, construyeron las máquinas y programaron todo lo que estas debían hacer una vez que se metieran dentro del escáner.


Lo activaron a la vez. Una copia perfecta de sus mentes y sus cuerpos, ahora convertidas en unos y ceros, viajó hasta el espacio privado del metaverso que habían alquilado para los próximos miles de años. Allí, por primera vez, se tocaron, se sonrieron y se sintieron. Mientras, sus viejos cuerpos físicos, ahora cáscaras vacías, se descomponían en esas máquinas prohibidas, ahora convertidas en ataúdes provisionales.


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