Fue una reseña negativa de una amiga de letras, la que despertó por completo mi curiosidad con este título. Lo ponía tan a caldo y con tanta fuerza, que me dije: este libro tengo que leerlo yo mismo. ¡Y ha sido una aventura!
MARAVILLOSO DESASTRE, de Jamie McGuire
Abby Abernathy no bebe, no se mete en líos y trabaja muy duro. Cree que ha enterrado su oscuro pasado, pero cuando llega a la universidad, un rompecorazones conocido por sus ligues de una noche pone en peligro su sueño de una nueva vida. Travis Maddox, sexy, musculoso y cubierto de tatuajes, es justamente el tipo de chico que le atrae a Abby, justamente lo que quiere evitar. Dedica sus noches a ganar dinero en un club de lucha itinerante, y sus días a ser el estudiante ejemplar y el seductor más popular del campus. Toda una mezcla explosiva. Intensa, peligrosa, adictiva... Conoce tu nueva obsesión
Se ha dicho de todo de Maravilloso Desastre. Haciendo gala a su nombre, ha hecho un verdadero destrozo en las críticas literarias: algunos dicen que es lo peor que han leído, otros lo mejor. Pareciera no haber término medio, y es que los libros que rozan los límites, al igual que las relaciones, destruyen normas y construyen un universo paralelo a lo conocido como “políticamente correcto”. Y eso no nos gusta a todos, ni tiene por qué gustarnos. A mí, personalmente, me ha convencido.
La historia nos traslada a una universidad de Estados Unidos, más concretamente a la vida de Abby Abernathy, nuestra protagonista. Ella será la encargada de contarnos, según su mirada subjetiva, cómo fue aquel primer encuentro desastroso con Travis Maddox, el chico malo de la historia. Abby y Travis, nada más conocerse en medio de una pelea clandestina en un club ilegal, crean un vínculo visual ineludible. Al día siguiente, Travis comenzará a entrarle a Abby para conseguir una cita con ella, a lo que Abby contestará con largas y más largas, hasta que llegan a un acuerdo para ser sólo amigos. Una amistad que les llevará a vivir un maravilloso desastre que marcará sus vidas.
Eso nos encontraremos en “Maravilloso Desastre”. No hagáis caso de la sinopsis oficial: ni se parece a ningún libro de Federico Moccia, ni a Crepúsculo ni tampoco a 50 sombras de Grey. Nada más lejos de la realidad. Estamos ante una novela de amor pasional y desenfrenado, pero tanto Abby como Travis están locos de remate. Son tal para cual. Cuando pelean, ponen el mundo patas arriba. Travis se violenta, bebe y se humilla hasta decir basta; es capaz de reventar a golpes a cualquier tío que se le acerque a Abby con intenciones poco claras, y Abby, cuando se enfurece, da rienda suelta a su peor cara. Burlona, fría, distante y mentirosa. Pero al final, es tan simple… no pueden vivir sin estar juntos. Vuelven una y otra vez a rejuntarse, sólo para experimentar el mayor placer posible en menos tiempo posible. La incógnita del libro es: ¿podrán hacer que su relación no acabe en desastre? Os dejo una cita textual de la novela que explica mejor lo que os quiero transmitir:
—¿Sabes qué es la codependencia, Abby? Tu novio es un ejemplo de manual, lo que resulta escalofriante teniendo en cuenta que ha pasado de no tener respeto alguno hacia las mujeres a pensar que te necesita para respirar.
—Ta vez sea así —dije, resistiendo a que me chafara el buen humor.
—¿No te preguntas a qué se debe? A ver…, se ha trajinado a la mitad de las chicas del campus. ¿Por qué tú?
—Dice que soy diferente.
—Por supuesto que sí, pero ¿por qué?
—¿Y a ti qué más te da? —Le espeté yo.
—Es peligroso necesitar tanto a alguien. Tú intentas salvarlo y él espera que lo hagas. Sois un autentico desastre.
—Me da igual qué es o por qué ha surgido. Cuando todo va bien, Kara…, es maravilloso.
Maravilloso Desastre es un buen título para una novela que nos presenta una típica relación amor-odio. Tengo un hermano mayor que este mes ha hecho con su novia 25 años de novios. Llevan toda la vida juntos, desde antes que yo naciera y, la gente que ha puesto a parir a la relación de Travis y Abby, podrían el grito en el cielo si vieran a mi hermano y a mi cuñada en acción. Son iguales o peores que Travis y Abby. Con esto quiero deciros que, aunque no sean la típica pareja perfecta que no discute o que se ama delicadamente, son reales. Existen matrimonios como Travis y Abby y no somos nadie para decir que lo de ellos no es amor y lo nuestro sí. ¿Quiénes somos para juzgarlos? No todos somos santas palomas…
Y es que Travis, sí, tiene mal carácter y es violento, pero Abby es igual que él. Si están enfermos o no, no lo sé, pero son personajes reales que me han conmovido. Me he sentido parte de sus dramas y me han sorprendido en varias ocasiones, porque yo he vivido muchas situaciones parecidas en mi propio matrimonio. Me he sentido identificado en frases y diálogos que la autora ha creado para enmarcar esta relación tan polémica, y eso es un punto para la novela, porque me ha hecho sentirla real, cercana y muy entretenida.
Tampoco es que Maravilloso Desastre sea una novela redonda. Muchas incongruencias hacen que nos preguntemos en qué estaba pensando a autora cuando lo escribió. Por ejemplo: si Travis es tan problemático, ¿cómo es que no lo echan de la universidad? Mira que tuvieron oportunidad varias veces… O el recurso del “estudio juntos”, que cae en el olvido a mitad de la historia. También toca criticar el principio de la novela, ya que me resultó bastante flojo: la autora utiliza el interés de Travis de forma muy rápida y sin desarrollo, por lo que queda forzado, con una sensación de Síndrome de Enamoramiento Autora-Personaje flotando en el aire.
Quitando esto y alguna que otra escena cogida por los pelos, Maravilloso Desastre cumple con su función: entretener al lector. Os contará una historia de amor original, más cercana de lo que creéis y, además, os enganchará con una prosa ágil y unos diálogos increíbles. Si sois tan sensibles que no soportáis un poco de sexo explícito y peleas callejeras, tal vez no sea vuestra novela, pero si queréis arriesgaros con un romance que atraviesa los límites establecidos, puede que os encante. El amor es un fuego ardiente que puede llegar a quemar, eso nos lo dejan claro Travis y Abby. ¿Habrán acabado quemándose irremediablemente con su pasión obsesiva? Eso, tendréis que averiguarlo. Os aseguro que, os guste o no, será una verdadera aventura.
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Estudiante de letras y otaku apasionado. A parte de leer, jugar a videojuegos y ver películas, adora estudiar y enseñar japonés. Administra Mientras Lees desde hace tres años y su sueño es convertirse en librero. Podéis encontrarlo en su bitácora personal.