Reseña de manga: Noragami (tomo 4)

Publicado el 23 diciembre 2017 por Izamari @chaos_angeles

Título: Noragami
Autora: Adachitoka
Tomo: 4 de 19 (serie abierta)
(Reseñas de los tomos anteriores)
Publicación: Mensual
Editorial: Panini Manga
*Gracias a Paninipor el manga*
Género: Comedia, sobrenatural, acción
Demografía: Shōnen
Sinopsis:
Bishamonten está sufriendo a causa de sus shinkis. Ella posee una gran cantidad de shinkis que, mientras más cosas hacen, más la lastiman... e incluso entre algunas de sus más confiables shinkis se está formando algo terrible. Kazuma está intentando descubrir qué es lo que tiene tan lastimada a su ama... ¿Lo logrará? Además, Hiyori sigue exigiendo a Yato que cumpla su `promesa de regresarla a la normalidad... pero las opciones que tiene no parecen ser las mejores ¿Qué decidirá?
Después de la purificación a la que Yukine fue sometido ha regresado por fin al buen camino, tanto así que ahora tiene un trabajo (para mantener al vaquetón de Yato) y gracias a Hiyori ha regresado a sus estudios. Ahora sabe lo que casi pierde y no volverá a enfrentarse a ello ni someterá a Yato al castigo. Tampoco quiere volver a lastimar a Hiyori con quien ha creado un lazo de amistad, un lazo que pese al cariño mutuo que sienten podría romperse en cualquier momento pues Hiyori a pesar de su problemita sigue perteneciendo al mundo de los humanos y Yukine se da cuenta que aunque el tiempo esté detenido para él, el de Hiyori sigue andando y pronto aunque ninguno de los dos lo quiera ella va a olvidarse de él.
Yukine no es el único que siente aprecio por la chica pues Yato también empieza a estimarla, tanto así que por fin decide hacer caso de su petición de regresarla a la normalidad y para eso busca ayuda en Tejin (el dios del aprendizaje) quien le dice que la única manera de volver a Hiyori a la normalidad es rompiendo el lazo que la une a ellos, pues mientras más tiempo pase Hiyori con ellos menos humana será.Yato sabe que debe romper el lazo y dejarla volver a su vida pero es un poco egoísta pues sabe que Hiyori es el único humano que lo recuerda y no quiere perder ese lazo.
Yato no es el único en estar en problemas pues dentro de los shinki de Bishamon hay un traidor que está planeando derrocarla y Kazuma es el único que podrá salvarla.
En este cuarto tomo retomamos el lazo entre shinki y dioses, el pasado vimos lo que puede llegar a pasar si una shinki se descontrola, como eso puede afectar a su dios hasta llevarlo a la muerte y ahora en este seremos testigos de cómo también son una debilidad para sus amos. Por ejemplo, tenemos a Bishamon que pese a ser una de los dioses más poderosos que hay, es dueña de tantos shinkis que esto la mermando poco a poco pues ser dueño de una arma divina no sólo consiste en tenerla y ya sino que también hay que velar por ella y Bishamon en su lucha incesante de salvar almas de los Ayakashi tiene más shinki de las que nunca podrá llamar. Tanto así que sus shinki se sienten abandonados y aunque saben que no puede ver envidias o malos pensamientos entre ellos para no lastimarla, no puede evitar sentirse olvidados y eso genera discordias entre ellos. Discordias que alguien está utilizando para general problemas entre las shinki y que esto afecte a Bishamon pues si un dios llega a morir es remplazado por sí mismo pero a una edad más infantil y voluble y son sus mismas shinki quienes se encargan de guiarlos, razón por la cual quieren destruir a Bishamon para beneficio propio.Ya les había comentado en reseñas pasadas que la historia de Bisha con sus shinki me llama mucho la atención y con lo que descubrí en este tomo estoy más ansiosa por saber que pasa sobre todo quiero saber ya cual es el pasado que Yato comparte con Bishamon y sus shinki.