Reseña de "Rebeca" de Daphne du Maurier

Publicado el 28 octubre 2020 por Rt

Como a muchos de vosotros os habrá pasado, conocí la película de Hitchcock con su maravillosa frase "anoche soñé que volvía a Manderlay" antes de saber que era una novela. 

Pero lo es. Y guarda muchas similitudes con la película, aunque el libro hace más hincapié en la estancia y el noviazgo de ambos en Montecarlo. Max de Winter, uno de los latifundistas más importantes de Inglaterra y dueño de la mansión Manderley, se marcha de vacaciones a la costa francesa para intentar recuperarse del fallecimiento de su esposa Rebeca. Allí conocerá a una joven que trabaja como dama de compañía. Ambos se enamorarán y decidirán casarse. 

A pesar de las extravagancias de Max, su joven esposa le adora. Pero al regresar de la luna de miel tendrá que enfrentarse a la mansión, a la cruel y estirada señora Danvers, el ama de llave y a que todos le hablen de Rebeca, cuya presencia en la mansión es imborrable, a pesar de llevar más de un año muerta. 

Nadie deja de hablar de ella, ni los criados, ni la hermana de Max, ni el administrador de la finca. Todos la miran por encima del hombro, porque no puede compararse a la antigua señora en cuanto a decisión y elegancia. Pronto, la nueva señora de Winter tendrá que competir contra la presencia incorpórea de la antigua, preguntándose además si su marido no seguirá enamorado de ella. 


                     Anoche soñé que volvía a Manderley...

Rebeca (Editorial Debolsillo) es la quintaesencia de la novela gótica. La mansión, los secretos familiares, la presencia de la muerta, etc. La enemiga malvada, como es la señora Danvers, antigua niñera de Rebeca y también su doncella personal, que no acepta que una recién llegada ocupe el lugar de su señora y que intentará poner toda clase de trabas a la nueva esposa, haciéndola quedar mal delante de propios y extraños. 

Al igual que pasaba con La maldición de Hill House, de Shirley Jackson (cuya reseña podéis leer aquí), la casa y los terrenos de los alrededores cobran vida propia, siendo un personaje más de la novela. Y sobre todo el rugido omnipresente del mar, que se llevó a Rebeca en un accidente de barco y que se cierne amenazador sobre la casa y sus habitantes. 


                             La malvada señora Danvers

En resumen, un muy buen libro que se lee en seguida y que te mantendrá en tensión hasta la última página.