La pasión por la lectura de madre e hijo queda patente en este libro, pero lo más enriquecedor de él son, como he dicho, las conversaciones que ambos mantienen, donde llega un momento que hasta el propio lector (a mi misma me ha pasado) deja de ver a una persona enferma que se debate ante una enfermedad terminal, para quedarse enganchado en el dialogo que ambos mantienen, y donde te das cuenta de la magia y el poder que encierran los libros capaces de reconfortarnos hasta en los momentos más difíciles.
Este es un libro que en realidad encierra entre sus páginas una larga lista de otros muchos (al final de él podemos encontrar un índice de casi siete páginas con los títulos a los que se hace referencia ¡¡y de los cuales también se comenta el argumento a lo largo de sus capítulos!!)Un libro para saborearlo, para leerlo con tranquilidad, y a la vez reflexionar. En definitiva, un libro para tener en cuenta ahora que se aproxima el verano y podemos disponer de un tiempo maravilloso para disfrutar con la lectura.Reseña escrita por Montse,