Todo comienza con una carta que no debería haber encontrado: "Querida Cecilia: Si estás leyendo esto, entonces estaré muerto...".OPINIÓN:
Imagina que tu marido te hubiera escrito una carta para que la abrieras después de su muerte. Imagina también que la carta contuviera su secreto más oscuro y mejor guardado, capaz de destruir su vida juntos y también vidas ajenas. Imagina, entonces, que encontraras la carta mientras tu marido todavía estuviera en plenitud de facultades...
Cecilia Fitzpatrick lo tiene todo: lleva un negocio exitoso, es un bastión de su pequeña comunidad y una esposa y madre abnegada. Su vida está tan ordenada e inmaculada como su hogar. Pero esa carta está a punto de echarlo todo por tierra, y no solo para ella: Rachel y Tess, que apenas la conocen ni se conocen entre sí, también van a sufrir las devastadoras repercusiones del secreto de su marido.
La historia nos cuenta la vida de Cecilia, Rachel y Tess, todas muy diferentes unas de otras, pero todas en el mismo camino que la desgracia decidió tomar. Es indudable que una de las mejores cosas del libro son estas tres mujeres, peculiares a su forma pero igual de reales. Las tres en sus mundos, perdidas en lo conocido, hasta que llega el temblor que lo desmorona todo. Podría decirse que, de entre las tres, Tess es la que menos sufre con lo sucedido, pero igual sigue siendo parte de la historia que Liane Morarty nos cuenta, una ingeniosa historia que juega con el misterio y el suspenso de una forma peculiarmente atractiva. Tiene la oscuridad de las novelas negras, el misterio de las novelas policiacas y el realce de las novelas contemporáneas. Sin demasiada fuerza, te toma del brazo y te lleva por una visita guiada en la que eres el espectador que vislumbra una misma historia desde tres perspectivas diferentes. La historia te hace entender lo complicado que es vivir con tus demonios, lo insostenible que se siente la vida cuando no sabes qué rumbo tomar y qué elegir para poder seguir el camino correcto, demuestra que en ocasiones nosotros somos nuestros peores jueces. Sin darnos cuenta, jugamos con nuestros propios sentimientos y nos ponemos en posiciones en las que verdaderamente no queremos estar. Tres familias, una carta. Tres madres, varios hijos. Un secreto, desastre.
Lo malo, es que es predecible. El secreto me lo imaginé mucho antes de leerlo, el impacto casi al final de la novela también ya me lo veía venir, y el destino de cada uno de ellos me resultó también predecible. Eso, sumado a que el inicio al ser tan introductorio se vuelve lento y hasta aburrido, es un poco complicado no tener las ganas de dejar de leerlo. Más que acción es una novela de descubrimiento en el que tienes que llegar al fondo de los personajes y conocer sus demonios así como su parte puramente humana.
La narración hace todo posible. Si no fuera tan simple y cercana, no me habría gustado como lo hizo. Y es que, se lee fácil y lo suficientemente descriptiva para que no sea pesada y por el contrario, tengas lo necesario para hacerte la imagen mental que necesitas. Puedes leer sin siquiera parar para tomar un descanso, el flujo de información necesaria hace que agarres un ritmo y puedas leer sin parar, hasta llegar al punto de darte cuenta que ya leíste cien páginas más. Lo que si no me gustó es que tiene errores por aquí y por allá, no son muchos pero tampoco puede decirse que pocos, lo peor aquí es que esos errores se notan inmediatamente, hay aquellos que los pasan y ni los captas, pero en el libro los errores no pasan desapercibidos, sé que es cuestión de la editorial y no de la autora, pero de cualquier cosa se los menciono.
El secreto de mi marido es un libro atrayente y magnético. Con tres comunes protagonistas que descubren cosas que hacen tambalear su vida, y que luchan por volver a estabilizarlas a cualquier precio. Una novela que nos demuestra lo poderosos que son los secretos y lo destructivos que pueden llegar a ser. Además, Moriarty enseña que es imposible llegar a conocer completamente a las personas, caras vemos, corazones no sabemos.
3/5