"LIBERALOS DEL MAL" ("KEEPER", CANADA - ESTADOS UNIDOS, 2025) DE OSGOOD PERKINSDesde el inicio queda claro lo que veremos, cualquier atisbo de misterio es aniquilado por Osgood Perkins, algo extraño en él, pero quizá es debido a que esta vez no fue guionista, parece que decidiera que lo único importante es como va a mostrar lo que sigue, la ambientación, el diseño de producción, la fotografía casi experimental, el uso del sonido, la música y los silencios para crear momentos espeluznantes, casi podría decirse que es un experimento para afinar sus siguientes proyectos entre los que están la continuación de la endiablada "Longlegs", dicho esto y regresando a la cinta que concierne, en el prologo vemos a cuatro mujeres de diferente época aparentemente sufriendo una relación, hasta terminar de la peor forma posible, miramos los rostros ensangrentados y llenos de horror en muecas de gritos al tiempo que suena "Love is Strange" de "Mickey & Sylvia". Como anote antes queda claro que la desafortunada y enamorada Liz (Tatiana Maslany) no saldrá bien librada de ese fin de semana romántico con el exitoso médico ricachón Malcolm Westbridge (Rossif Sutherland), por mas que tenga un año de conocerlo, y es que al platicar con su mejor amiga queda claro que su relación es algo casi a escondidas, de hecho ambas piensan que quizá es un hombre casado con hijos, pero nosotros sabemos que hay algo mas, en esa cabaña que en realidad es una mansión en medio del bosque, con un primo patán como vecino (Birkett Turton), y un extraño pastel en medio de la mesa como recibimiento. Malcolm es huraño y seco, y se nota a leguas que oculta algo, además el primo Darren llega con una chica (Eden Weiss) que parece estar perdida, lo que el galán adjudica a su gusto por las drogas, y para acabarla de amolar el amante la hace comer casi a fuerzas un pastel de chocolate cuando lo odia desde pequeña. Si desde que llego se escuchaban voces, surgía ruidos de la nada, se miraban siluetas por los techos, caían gotas de sangre y las sombras pululaban por el lugar, con ese pastel intoxicado la cosa se sale de control para Liz, que no se reconoce a si misma, se siente drogada y tiene alucinaciones sumado a todo lo inicial, donde ve fragmentos el pasado con esas pobres mujeres sufriendo, todo es muy obvio claro, pero la resolución es tan turbia como exquisita, y regala momentos que pueden hacernos reacomodar en el sillón con esa factura en tomas extrañas que nos hacen ver las esquinas, eso si, la cosa es aún mas experimental que en sus otras cintas y todo es predecible, pero creo que el viaje vale la pena, una fábula de horror que puede causar pesadillas. En cuanto al simbolismo creo que de nueva cuenta es sencillo de resolver, es una crítica a todos los hombres que ven a las mujeres como objetos o personas para usarse y desechar, si bien hay patanes desatados que gritan peligro, los mas horripilantes son los que se muestran como moscas muertas, tipos sensibles y manipuladores que usan su encanto, éxito y poder para que hagan lo que ellos quieren, tan narcisistas que coleccionan trofeos de sus amantes aunque en realidad no las hayan querido ni por un segundo, por supuesto que se refiere a los psicópatas con poder millonarios que ya sabemos como desechan chicas para placer y rituales, pero igual embona para cualquier mujeriego de la cuadra al que solo le importa brincar de mujer en mujer cual lista de compras, y ese apunte de como él mismo monstruo se destruyó por egolatría es ácido, no es de lo mejor de Perkins, pero es un buen mal rato mientras llega algo más ambicioso. Calificación: Recomendable