Onyx | Jennifer L. Armentrout | Plataforma Neo | 2012 | Saga Lux II | 9788415750710 | 419 páginas | 17,90€
Estar conectada con Daemon Black es una mierda…Si Obsidian me gustó, este lo ha superado. Si no habéis empezado esta saga, no sé a que esperáis para hacerlo, de verdad. Y es que en cuanto terminé Obsidian corrí hasta mi estantería para poder continuar con esta magnífica historia que me ha encandilado. Aviso que la reseña puede contener spoilers de la primera parte, así que si no habéis leído Obsidian, os recomiendo que dejéis de leer ya. ¿Ya no estáis leyendo? ¿Seguro? Que sé que los spoilers os pueden tentar, no caigáis en la tentación. Vale, ahora que todos los que no se han leído el primer libro no están leyendo, quiero deciros que me he enamorado de esta saga, estoy feliz por haberla empezado. No sé porque no me había decidido a leer antes, ahora me arrepiento muchísimo. Mis sentimientos de fangirl loca estuvieron a flor de piel en cada página que leía. Sin duda lo he disfrutado muchísimo.
El empeño de Daemon por demostrar lo que siente por mí es más que un producto de nuestra extraña conexión. He pasado totalmente de él aunque últimamente está más sexy y molón que nunca. Pero en contra de todo lo que dicta el sentido común, me estoy enamorando locamente de él. El tema de nuestra relación no es nuestro mayor problema…
El Departamento de Defensa está aquí. Si llegan a descubrir lo que Daemon puede hacer y que estamos conectados, estoy acabada. Y también él. Y cuando un chico nuevo aparece en el insti con un secreto propio, las cosas se complican a marchas forzadas. Tengo que elegir entre mi instinto y el de Daemon.
Pero entonces todo cambia…
He visto a alguien que no debería estar vivo. Daemon no va a dejar jamás de buscar hasta que encuentre la verdad. ¿Qué le sucedió a su hermano? ¿Quién le traicionó? ¿Y qué quiere el Departamento de Defensa de ellos… de mí? Nadie es lo que parece. Y nadie sobrevivirá a las mentiras…
La historia comienza justo donde lo dejamos en la anterior parte, después de un final increíble. Daemon ha cambiando a Katy. Después de que él la salvara de una muerte inminente con sus poderes, ahora están conectados de alguna manera. Y aunque ambos están muy desconcertados por todo, lo único que saben es que puede ser peligroso que alguien se entere de lo que Daemon ha hecho, así que deciden que es mejor guardar el secreto por el momento. Y a pesar de que por fin Daemon ha decidido declararle su amor, ella está segura de que no es real, que todo es cosa del vínculo que se ha creado entre ellos después de la curación, así que Katy se niega a caer en sus manos, por mucho que lo desee. A parte, este no es el único problema que tienen. Como si no hubieran tenido suficiente con el Arum que casi los mata, ahora está allí el Departamente de Defensa en busca de la verdad sobre lo ocurrido la noche de la pelea con el Arum. Ahora, Katy y Damon tendrán que ir con más cuidado que nunca, porque sus vidas van a ponerse patas arriba.
Los personajes siguen en la línea de la anterior parte. Necesito hablar de Daemon. Si ya me había conquistado en el primer libro, ahora mismo puedo decir que se ha convertido en unos de mis personajes masculinos favoritos. Sigue siendo igual de arrogante e irritable, pero en este libro podemos conocer mejor su lado más tierno y sin duda eso me ha encantado. Amor infinito por este chico tan maravilloso. Katy sigue siendo una protagonista que me encanta, no sé, siento que al gustarle tanto los libros como a mi y tener un blog de reseñas conectó conmigo desde el principio. Pero lo mejor de esta novela es un personaje nuevo que a mi me ha gustado mucho. Su nombre es Blake y es nuevo en el instituto, y desde el primer momento se siente atraído por Katy y ella, queriendo ser normal, no duda en juntarse con él a pesar de la desconfianza y los celos que surgen en Daemon. Me ha parecido que esto ha dado mucho juego en la novela y era algo que necesitaba. El resto de los personajes siguen en la misma línea, aunque veremos menos a Dee y conoceremos un poco más al novio de la madre de Katy, Will. El final fue igual o incluso más brutal que el anterior. Madre mía, creo que un día puedo morir por culpa del final de un libro. Me maravilla la magia que consiguen algunos autores con los finales, que hacen que necesites el siguiente libro como si fuera una droga que necesitas tomar de inmediato o sino se te acabará saliendo el corazón. Impresionante. Me quito el sombrero con los finales de Jennifer L. Armentrout.