270 páginas || Papel y ebook
Comprar Libro
Llega el verano y, con él, Liz y sus ganas de rodearse de nuevo de los suyos. Después de pasarse los últimos meses recorriendo algunos países de Europa, la bloguera de viajes más conocida como Liz White está deseando pisar tierra firme, abrazar a su familia y no preocuparse por nada durante los próximos dos meses.
Sin embargo, no todo es de color de rosa y nada sale nunca como se planea; eso Liz lo tiene más que claro. La última vez que se marchó de Valencia, dejó algunos cabos sueltos, conversaciones pendientes y decisiones que tomar de las que ya no puede huir más. La Nochevieja pasada marcó un antes y un después, pero este verano se presenta diferente y con muchas novedades. Alba, su mejor amiga, tiene asuntos que contarle, Álvaro no ve el momento de aclarar algunos temas con Liz y Eric… no sabe dónde se está metiendo.
¿Estará preparada Liz para enfrentarse a todos sus miedos y dudas antes de que termine el verano y tenga que marcharse de nuevo? ¿Qué decisión tomará antes de septiembre, cuando ya no le quede tiempo para elegir lo que quiere de verdad?
'Pararía el mundo' es el tercer libro que leo de Irene, y lo único que ha conseguido es reafirmar mi idea de que voy a leer todo lo que ella escriba. En esta ocasión, no tenemos personajes adolescentes, como ocurre en Hielo y Nieve, sino gente adulta que ya sabe de qué va la vida, que ya ha tenido experiencias amorosas, para bien y para mal, y que deben afrontar decisiones importantes sobre cómo quieren que les vayan las cosas en el futuro. Seguir igual, o cambiar. Dar un paso al frente o quedarse donde están, porque en el fondo así les va bien. Es un libro con personajes que tienen otras inquietudes, pero que, aunque haya coincidido con ellos o no, no me ha costado ponerme en su piel. Tampoco me costó con los adolestentes de los otros libros, pero, obviamente, aquí ha sido un poco más fácil. Aunque ya me gustaría a mí poder ponerme en la piel de una bloguera de viajes, aunque fuera por un corto tiempo. ¿A quién no?
Hay heridas que nunca curan y tenemos que aprender a vivir con ellas. Nos recuerdan que estamos vivos y somos capaces de sentir.El caso es que, en este libro, tenemos a Liz. Una chica que se pasa el tiempo viajando, y que cuando vuelve en verano a casa, comienza a ver que quizá esos meses fuera, por mucho que disfrute y le guste su trabajo, comienzan a pasarle factura por las cosas que se pierde sin estar allí. Liz es una chica que perdió a su madre hace un tiempo, y en el libro habla mucho sobre ese sentimiento que se tiene cuando te falta una pieza fundamental en tu vida, y si me conocéis un poco sabréis lo identificada que me he sentido con ella en ese aspecto, porque la puedo entender a la perfección. Igual que en cómo se relaciona con su hermano, con esos piques entre familia, pero sabiendo que siempre vais a estar ahí el uno para el otro. A mí también me pasa con los míos. Y, al mismo tiempo, la conocemos con su grupo de amigos, y os puedo decir que ojalá yo tuviera un grupo como el suyo, me han encantado y me han dado mucha envidia, sobre todo con cierta cosa que organizan para Alba, es una de las partes más bonitas del libro.
Las fotografías son un almacén de recuerdos, sobre todo si lo que muestran es alguien que ya no está. Cuando miramos esas imágenes podemos recordar la música que sonaba en ese instante, las carcajadas o acciones de antes o después de la foto. ¿Por qué me dediqué a la fotografía? Porque creo que necesitamos algo que nos recuerde en nuestros peores ratos los momentos felices que hemos vivido.'Pararía el mundo' es un libro corto, que se lee en un suspiro, tanto por la manera de escribir de Irene, que es maravillosa y cargada de sentimientos, como por la historia en sí, de la que necesitas y quieres saber más. Todo eso te lleva a no dejar de leer hasta el final, a emocionarte con cada cosa que ocurre, a enfadarte con algunas reacciones de los peronajes, a enamorarte de Eric, a encariñarte con Alba y Pablo, a sentirte en familia con Diego y Mateo, a querer formar parte de la historia, como si fueras un personaje más entre esos amigos. Es una historia romántica de esas que se dan poco a poco, con muchas dudas y miedos, aunque sepas que no puede ir muy despacio porque se va a vivir en unos meses, pero que disfrutas de cada paso, y de cada cosa que pasa. Al mismo tiempo que conoces a los personajes, su pasado, lo duro que ha sido en algunos casos, y te gustaría estar ahí para abrazarlos y decirles que todo irá bien.
Entregaría mi alma si volviera a enamorarme. Aunque sufra mil veces más, aunque en todas saliera mal... seguiría haciéndolo, porque no sé querer de otra manera.
Gracias a la editorial por el ejemplar