Gracias a la editorial por el ejemplar.
Los cuentos son fáciles de leer, aunque admito que tardé porque planeaba leérme el libro de corrido, pero se presentó el viaje y no pude continuar leyendo, porque salimos a muchos lados en Uruapan. En fin, me hubiese gustado haberlo leído en un poco menos de tiempo.
El vocabulario del libro, en su mayoría contiene palabras muy mexicanas como ''guey'', ''chavos'' (bueno, esas son algunas de las palabras que usamos aquí en México).
Desde mi punto de vista, este libro es para pasar el rato, y aunque no se ha convertido en uno de mis favoritos , es entretenido.
Mayormente, como dice el título, el tema principal que encontraremos en estos cuentos, son las sombras. Los escritores echan a volar su imaginación de una manera bastante poco común, como dije anteriormente, y en muchos casos, las sombras adquieren una personalidad propia y se vuelven locas. Juegan un papel enlazado con la oscuridad y el final de las pequeñas historias no suele terminar, algunas veces con una conclusión, lo que me ha dejado con interrogantes y no me llenó para nada.
Hubo un relato en especial que me dio el miedo suficiente para ponerme a pensar si no se me aparecería algún espíritu maligno y estuviese detrás de mí, esperando el momento adecuado para poseerme. Ya sé que suena paranoico, pero es que soy muy miedosa.
Una de las cosas que más me gustó de este libro, son sus ilustraciones. Admiro mucho de los libros de esta editorial, que añaden ilustraciones a sus ediciones, y esto lo hace muy original. Los dibujos del libro son bastante terroríficos, y me gusta que me haya hecho estremecerme al dar la vuelta a la página y encontrarme con tal sorpresa.
PUNTUACIÓN