Restaurante Kabuki: Cocina Japonesa con Sello Mediterráneo en Madrid

Por Atableconcarmen @atableconcarmen


Restaurante Kabuki engordaba mi lista de pendientes desde hace ya algún tiempo. Había aplazado mi visita en más de una ocasión. No bastaba sólo con preparar una escapada a Madrid, sino que debía encajar con el resto de planes y tener prevista su reserva con antelación, de lo contrario, llegar y encontrarse con el cartel de completo hubiera sido más que posible. La otra noche, por fin, lo conseguí: fuimos a cenar.    Situado muy cerca del Palacio de Congresos, se trata de un local de decoración extremadamente minimalista, de manera que allí realmente los que resaltan son los protagonistas, los platos, y  la atención al cliente. No olvidemos que Kabuki es un tipo de teatro japonés tradicional, de drama estilizado, que se caracteriza por la pose que toman los actores y por el maquillaje empleado. Pues lo mismo ocurre en Restaurante Kabuki: materia prima de gran calidad, con una puesta en escena que transmite y unos aderezos que nos llevan a experimentar sensaciones diferentes pero muy elegantes. 
Echamos una rápida ojeada a la carta, pero a mi, en estas ocasiones, lo que me gusta es dejarme llevar, que me aconsejen. Un par de comentarios sobre nuestras no-preferencias y en cuestión de segundos estábamos escuchando la propuesta de platos que cocinarían para nosotros.    En las copas un Tantum Ergo Brut Nature de Bodegas Hispano-Suizas. Sin lugar a dudas, un cava con muy buenos acordes. No quería que la personalidad de caldos y platos se viera enfrentada, y considero que es lo que hubiera ocurrido de haber elegido un vino tinto. La otra posibilidad era un blanco, desde luego mejor sintonía, pero mi debilidad por los cavas y la elegancia y cremosidad de este Tantum Ergo pensé que sería buena elección.          A modo de anécdota comentar que fue mi primera cena completa utilizando los palillos, claro que con algo de trampa, llevaba muleta para que me fuera más fácil pinzar, pero por algo se empieza.   
Cada uno de los platos fue presentado de manera exquisita, y cada uno de los bocados se convertía en una experiencia de sabores infinita. Daba la sensación que cada plato era una obra y los ingredientes nos contaban una historia. Historia que mantenía atentos a todos nuestros sentidos desde el primer momento.    Restaurante Kabuki es, sin lugar a dudas, el mejor restaurante japonés en el que he estado. No soy experta en gastronomía japonesa, ni siquiera asiática, pero sé distinguir lo que es bueno de lo que es mejor y a pesar de no haber estado en Kabuki Wellintong o en Miyama Castellana, Kabuki ha dejado mis expectativas muy altas, desbancando a Devant-Vous, en París, mi preferido hasta ahora.    Debutamos con un Aperitivo de Atún Marinado en Soja y Sake.         Tras el cuál unas excelentes Navajas con Vinagreta de Yuzu, hicieron su aparición. Delicioso el toque cítrico.       Sencillamente espectacular la presentación del Sashimi de Besugo con Trufa, sólo superada por su sabor.       Para la preparación del Tartar de Toro nos preguntaron por nuestros gustos en cuestiones de picante. Adivinaron al milímetro nuestras preferencias por que no recuerdo haberme explicado tan bien y el tartar estaba en su punto justo.          La cena iba in crescendo. El Carabinero estaba simplemente sublime, para no olvidar.      No podíamos dejar de probar los Nigiris. La lista, interminable, difícil decidirse. Nosotros dimos cuenta de una representación de ellos: Nigiri de Vieira flambeada con Yuzu y Huevas.        Nigiri de hamburguesa de Wagyu con cebolla frita, un clásico en Kabuki, de carne tierna y deliciosa.      Nigiri de Pez Mantequilla con Trufa. Otra vez impresionante y con una textura muy agradable.   
Hubiera seguido y seguido sólo por ver con qué era lo siguiente con qué me sorprendían. Por otra parte, dejar cosas por probar también era una buena razón para volver.
De postre unas Texturas de Chocolate que yo sólo probé y que acabó comiéndose el más goloso de los dos. Como era de esperar, estaban deliciosas pero prefería aferrarme a los increíbles sabores que acaba de degustar y no quería borrarlos de mi recuerdo endulzando mi paladar.   
  
¿Cómo resumir en una palabra esta experiencia? Sublime.
 Restaurante Kabuki
Av. Presidente Carmona, 2
28020 Madrid
Tel. 91.417.64.15