Restaurante Osmosis presenta sus propios vinos

Por Baco Y Boca @BacoyBoca
Restaurante Osmosis se posiciona como espacio enogastronómico

Restaurante Osmosis celebró en 2016 su décimo aniversario. Le sirvió para afirmarse en su especial oferta basada en menús y no en carta. Este año 2017 sigue reforzándose, ahora, con su propuesta en su carta de vinos.

En ella encontremos aquellos vinos que a ellos les gustan. Así de simple. Es lo que han considerado más oportuno para llenar sus copas. Una carta, en consecuencia, cuya variedad está basada en un criterio personal más que comercial. Esta selección permite encontrar vinos de diferentes precios pero, sobre todo unos "vinos de la casa" muy especiales.

Definamos vino de la casa. "Aquel que suele pedir gaseosa a gritos" podría ser una buena descripción, pero también considero que hoy es totalmente obsoleta. El vino de la casa es, en muchas ocasiones elegido de una marca especial que se ajuste a unos costes determinados, pero generalmente bastante correcto para acompañar una bebida.

En Restaurante Osmosis van algo más allá y quieren que estos vinos de la casa solo se encuentren allí, en su local, acompañando sus menús. Para ello han elaborado cinco vinos únicos para ellos después de que Nacho Montes, propietario y sumiller, haya elegido en diferentes bodegas las variedades de uvas y el tiempo de envejecimiento para realizar los coupages que después se han embotellado y etiquetado con la marca propia del restaurante.

Esta decisión fue tomada después de que el mismo Nacho acompañado de Frederic, su socio visitaran Vins del Tros, en Vilanova dels Arcs, Tarragona. Fruto de esta visita nació su primer vino especial para ellos. Actualmente, ya son 5 los que se ofrecen siguiendo el mismo modelo.

  • Brut Nature: viña "Les Deveses", cuveé especial elaborado por Ramón y Marta Canals.
  • Cariñena: viña "La Setena" de Terra Alta.
  • Xarel.lo: Viña "Cal Pixeta" de Mas Candí, en el Penedès. Bota y ánfora.
  • Garnacha: Viña "La Valleta" de Terra Alta. Bota y ánfora.
  • Pedro Ximénez: Pago de Carrascal, de Jerez de la Frontera.

Su pasión por el vino va más allá y lo que han aprendido y aprenden cada día quieren hacerlo extensivo a sus clientes. Para ello, durante este año cada quince días se organizarán unas catas-maridajes que incluyen un menú degustación. Dichas catas serán guiadas por expertos sumilleres y enólogos que enseñarán a sacar el máximo provecho a los vinos que se probarán.

Respecto a su oferta gastronómica, sigue su misma línea de no tener carta, aplicando un menú dinámico que cada 15 días se cambia. En palabras de Frederic, a quién no le falta razón, es seguramente una de las mejores formas de aprovechar el mejor momento de todos los productos que el mercado y la temporada ofrecen. Solo dos de los platos, el inicio y el final, son fijos en sus menús: el inigualable foie con manzana y vainilla para empezar y su postre chocolates con especies y frutos secos reservado para el final de la comida. Lo que trasncurre en medio dependerá del momento en que vayáis a visitarlo.

Restaurante Omosis

@_osmosis_ se posiciona como restaurante enogastronómico con sus vinos de la casa Click to Tweet