No ha sido un mal mes. He vuelto a leer sobre zombies con dos amigas y la verdad es que lo hemos disfrutado mucho, de hecho íbamos a leer "Diario del viajero" en Agosto y "Virus Z" en septiembre y es que una vez terminado el primero no fuimos capaces de parar y nos metimos con ganas en el segundo.
Me he decantado también por novelas de corte histórico y he hecho bien desconectar un poco de los crímenes contemporáneos porque ya me empieza a apetecer de nuevo.
Veremos cómo va la última quincena del mes antes de volver a la rutina de septiembre, mientras espero, cada vez con más ganas, que aparezca por aquí ya el otoñito (no caerá esa breva).
La trama mezcla de una forma estupenda ciencia ficción, misterio, viajes en el tiempo, y una investigación criminal. La aparición de un virus letal pondrá en jaque al planeta entero (o no…).
Es verdad que es una historia de zombis, pero me ha parecido diferente, original y aunque nos encontraremos esos escenario apocalípticos que ya conocemos de otras novelas o películas, la historia nos atrapa mientras vemos la lucha por sobrevivir de unos personajes que me han encantado, sobre todo Pablo y Santi (y Molina también). Una historia bien construida con un ritmo que no decae en ningún momento, con capítulos que son muy ágiles y que he disfrutado muchísimo.
Por ponerle un “pero”… me han faltado mujeres en la primera parte, pero en la segunda la cosa camia.
… los días pasan y a pesar de vanos esfuerzos el tiempo cubre al amor con el óxido de la monotonía, dejando que los brillos del deseo acaben siendo sombras del desencanto.
La novela transcurre en las Islas Canarias y nos lleva a principios del siglo XX, una época convulsa donde las consecuencias de la Primera y Segunda Guerra mundial también se dejarán sentir, sobre todo por el bloqueo que sufrieron y lo difícil que puso la supervivencia de la población. Reconozco que apenas he leído novelas que transcurran en las islas, por lo que me ha resultado especialmente interesante. Creo que está muy bien ambientada y documentada, haciendo que la historia atrape al lector y lo traslade a los escenarios por los que se mueven los personajes.
Es una historia de amor, superación y vínculos familiares, donde el personaje de Marcela, que es el que más evoluciona a lo largo de la lectura, brilla sobre todos los demás.
La prosa de la autora es maravillosa y convierte la lectura en un auténtico placer. Es verdad que el final me ha parecido “demasiado” perfecto, pero bueno, se lo perdono y con seguridad volveré a esta autora en algún otro momento.
… así es la vida, mi niña, corta cuando somos inmensamente felices y larga cuando somos terriblemente desgraciados.
En este caso nos encontramos con la desaparición de montón de niñas, pero la investigación para averiguar su paradero por parte de Tauro y su esposa Domicia, destapará algo mucho más oscuro, una trama de corrupción, ambición, trata de menores y lucha de poder, que suena de lo más contemporáneo y donde los más vulnerables son los de siempre: las mujeres. Me ha dejado alucinada descubrir que tras una violación, la deshonra caída sobre los hombres de la familia. No hemos aprendido nada con el paso de los siglos.
Es una novela muy ágil, muy bien ambientada, con una trama oscura que te atrapa enseguida y va creciendo en interés, pero ¡ojo a los estómagos sensibles!, por ella se mueve un personaje cuyas formas de torturar y asesinar son directamente repugnantes, haciendo que la lectura sea especialmente cruda en algunos pasajes. Es una historia donde las mujeres tienen mucho peso (para bien y para mal), una lectura a veces incómoda, pero adictiva. Muy recomendable.
La crueldad tiene un aspecto espantoso, una apariencia desagradable, un orgullo intratable, una voz terrible, una boca siempre llena de amenazas y órdenes sanguinarias. No decir NADA sobre ella sería algo así como favorecer su difusión.
Sinceramente, no tenía intención de leerla, pero estuvimos en la presentación de la novela y fue súper interesante y divertida. Creo que muchos salimos de allí con ganas de hincarle el diente y es lo que hice, aunque en formato electrónico. La novela transcurre en 24 horas, justo en la víspera del cumpleaños de Amalia, la protagonista, un personaje peculiar donde los haya y se mete de lleno en su familia, en los silencios, los secretos, las apariencias, en lo que no se cuenta.
Es verdad que hay momentos que me ha parecido interesantes, incluso graciosos (decía Jabois que quizás con un humor que se comprende mejor en Galicia, que es donde transcurre la novela), y aunque reconozco que su forma de escribir sí me gusta, no sé qué me falta en las novelas de Jabois que no acaban de conquistarme como me gustaría. Una pena.
... no se perdona igual una mentira que una verdad incómoda. La mentira exige ingeniería. La verdad, en cambio, se asume como una presencia. Quizá sea por eso que no hay verbo: verdadear es artificioso, y la verdad nunca lo es.
El libro se divide en dos partes claramente. En la primera Paola llega a Madrid a servir en una casa, alejándose por primera vez de la protección de su hogar y es allí donde realmente madurará. Conocerá la verdadera amistad, la envidia que despierta en otras personas y también el amor.
En la segunda entramos de lleno en la guerra civil y aunque al principio de esta parte Paola no me estaba gustando demasiado, el sufrimiento, la crudeza de la época y las circunstancias tan terribles por las que tiene que pasar, que son el reflejo de lo que miles de mujeres tuvieron que pasar para sacar adelante a sus familias haciendo magia con lo que ni siquiera había, me hicieron verla de otra manera.
Es verdad que es una novela que no me ha llegado a emocionar, pero la prosa de la autora me ha gustado mucho, así que eso y la curiosidad por saber del destino de algunos personajes, me ha animado a leer “Vientos de ira”.
La tristeza es como un pájaro en el cielo —dijo de pronto Adrián—, sobrevuela siempre nuestras cabezas, unas veces se posa aquí y otras allá. Lo importante es saber que tarde o temprano partirá de nuevo.