Reto superado: Talajara 2015 es historia

Publicado el 29 septiembre 2015 por Big Joe @BigJoeES

Como dice el título del post: la VII edición de la Talajara es historia.

Pero historia de la buena, gracias sobre todo a una organización espectacular y un recorrido precioso.

El previo

Tengo que reconocer que no llegaba a la Talajara 2015 con la motivación adecuada. Estar en el peor momento de forma de los últimos meses supongo que no es la mejor ayuda para el coco a la hora de mentalizarse para una prueba de estas características: 121 kilómetros y casi 1500 metros de desnivel acumulado. Una supermaratón en toda regla.

Hasta la semana pasada estuvimos dándole vueltas a la opción de ir a dormir la noche del sábado a Talavera de la Reina, punto de partida de la Talajara. Los que corríamos la ruta larga salíamos a las nueve de la mañana, lo que implicaba un madrugón para estar en la salida con suficiente antelación. Aunque la experiencia de la Madrid - Segovia nos dejó claro que el descanso de la noche previa es muy importante, Edu y yo decidimos salir el domingo y encontrarnos allí con Norris, que sí que pasaría la noche allí con unos compañeros suyos.

El despertador sonó a las 05:30, una hora antes de que Edu pasase a recogerme para poner rumbo a Talavera. Una luna llena espectacular nos acompañaba en nuestra ruta, lo que era un buen augurio.

En la línea de salida, una vez montados los dorsales en las bicis, nos encontramos con nuestro compañero Norris, que se había colocado con unos compañeros suyos para tener una buena posición. Nosotros, que íbamos a llevar un ritmo más "cicloturista", salimos más retrasados. Ya no nos volvimos a ver.

Primer tramo: Talavera - Calera y Chozas

A las nueve en punto se dio el pistoletazo de salida. Allí salimos todos buscando el recorrido de la Vía Verde de la Jara, la principal protagonista de esta ruta.

Unos primeros kilómetros por las calles de Talavera nos llevaron hasta los primeros caminos. El elevado número de bikers pasaron sin problemas, lo cual me sorprendió porque en estas pruebas es fácil encontrarse con embudos a las primeras de cambio, sobre todo al principio del recorrido. Aquí rodábamos a altas velocidades sin más problema que el polvo que levantábamos a nuestro paso.

En el kilómetro 17 encontrábamos el primer avituallamiento. La mayoría de bikers se lo saltaron para ahorrar tiempo, pero nosotros paramos porque yo no llevaba agua fresca. Aquí, en Calera y Chozas, entrábamos en la Vía Verde.

Segundo tramo: Calera y Chozas - Aldeanueva de Barbaroya

Este fue uno de los tramos más fáciles y bonitos. El paisaje de la Vía Verde de la Jara es precioso. El recorrido, plagado de túneles y puentes, todavía más. El casi nulo desnivel invitaba a rodar a velocidades altas sin mucha complicación.

La Vía Verde de la Jara es un antiguo trazado ferroviario. En teoría iba a ser el recorrido que uniría Talavera de la Reina con las Vegas Altas del Guadiana en Extremadura, pero la complicación del terreno y la cantidad de obras de ingeniería que se requerían provocaron que se abandonase el proyecto original y que hoy en día sea una de las Vías Verdes más bonitas de España.

Cerca del kilómetro 30 de la ruta pasamos sobre un increíble puente sobre el río Tajo, punto que aprovechó la organización para grabarnos en vídeo. Si queréis echarle un vistazo al vídeo en el puente sobre el río Tajo, salimos en el segundo 30

El avituallamiento del kilómetro 34 estaba situado justo a la salida de un túnel, cerca de Aldeanueva de Barbaroya. Quizás la confusión del momento hizo que un despiste de un biker acabase en susto: no vio al de delante y le embistió por detrás, perdiendo levemente el conocimiento en la caída. Los servicios de asistencia estuvieron rapidísimos y, afortunadamente, todo quedó en un susto.

El avituallamiento fue increíble: bebida embotellada (agua e isotónica), fruta, barritas de cereales... Todo en cantidades industriales, amenizado por un grupo de músicos que amenizaban el descanso de los participantes.

Tras una larga pausa retomamos nuestra ruta. Encarábamos un tramo importante.

Tercer tramo: Aldeanueva de Barbaroya - Pizarritas

Hasta ahora la velocidad media estaba siendo muy alta, rondando los 30 km/h la mayor parte del tiempo y sin bajar de los 22 km/h en ningún momento. Pero en este tramo comenzaba un "falso llano" larguísimo.

Las vistas a ambos lados de la ruta y la gran cantidad de túneles que íbamos atravesando nos hacían muy ameno el camino. El calor empezaba a notarse, pero el ritmo alegre que llevábamos nos daba alas. Edu se iba comiendo el mundo 😀

Poco después del kilómetro 50 atravesamos un largo túnel que hizo las delicias de los ciclistas. Es una bonita sensación rodar así de rápido por un túnel de esa longitud, algo que en la montaña no se suele hacer a menudo.

Llegamos al avituallamiento de la estación de Pizarritas sobre las dos horas y veinte minutos. Ya llevábamos unos 54 kilómetros en las piernas, pero las sensaciones estaban siendo muy buenas. Habíamos hecho casi la mitad de la prueba sin ninguna complicación, pero las cosas tenían que cambiar en breve. Al menos eso decía el perfil altimétrico que llevaba en el manillar: comenzaba la fiesta.

Cuarto tramo: Pizarritas - Buenas Bodas

El tramo más duro sobre el papel. La subida más prolongada de la Talajara...

Poco después del avituallamiento de Pizarritas abandonamos el trazado de la Vía Verde para saborear la primera subida "seria" por asfalto. Unos kilómetros después abandonaríamos este asfalto para empezar a rodar por caminos de tierra algo más incómodos que lo que habíamos disfrutado hasta entonces.

Casi todo el recorrido fue en sentido ascendente, con la salvedad de una bonita bajada que la organización se encargó de señalizar como punto peligroso. A esas alturas ya sabíamos que la segunda parte de la Talajara no iba a ser un regalo. Teníamos que sufrirla.

La llegada al pueblo de Buenas Bodas (muy bonito, por cierto) fue todo un alivio. La frescura ya nos había abandonado, aunque para mi sorpresa iba bastante mejor de lo que me esperaba. Edu iba aguantando el tipo bastante bien.

Conversando con la gente del avituallamiento salió el tema de la ansiedad de algunos por destacar en este tipo de marchas (no competitivas, recordemos). Nos comentaron como los primeros clasificados pasaban los avituallamientos por alto para ahorrar tiempo y que sus familiares les entregaban bolsas en puntos estratégicos para que no tuviesen que parar. Vaya por delante que respeto a aquellos que quieren ir rápido y mejorar sus marcas, ya que lo bonito del ciclismo es superarse a uno mismo, pero lo que no me gusta es ver escenas tan absurdas como la que vi el año pasado en la Riaza (otra magnífica prueba de B-Pro), cuando un participante se exprimió en la misma línea de meta para "ganar" la ruta de 80 km. Sinceramente, me pareció muy poco deportivo el detalle. Está claro que no todos entendemos este tipo de marchas populares de la misma forma.

Tras la breve conversación con la gente del avituallamiento aprovechamos para limpiar un poco la transmisión de las bicis porque sonaban a carraca de la cantidad de polvo que llevaban acumulado. Un poco de agua con toda la presión que da un bidón resultó mano de santo

Quinto tramo: Buenas Bodas - Alcaudete de la Jara

Con las máquinas a punto y ánimos renovados después de un buen puñado de chuches nos dispusimos a encarar el que iba a ser el último repecho duro. Unos diez kilómetros de desnivel más acusado nos separaban de la tan esperada bajada.

Este tramo resultó ser bastante duro. El calor ya apretaba de lo lindo y las piernas ya no iban tan frescas como en los tramos anteriores. Tirando de riñones en alguna que otra rampa conseguimos llegar al punto más elevado de la ruta. Muchos compañeros subían empujando la bici y muy pocos valientes lo intentábamos pedaleando. De un modo u otro, el descanso en lo más alto lo hicimos casi todos

Unas cuantas fotos después (esto sí que es cicloturismo total) empezamos a bajar con la fuerza que da creer que has dejado atrás lo más duro de la prueba, pero...

No iba a ser nada fácil. La bajada era muy rápida, pero también bastante exigente. El firme estaba muy roto, plagado de piedras bastante grandes y rematado por algún que otro banco de arena y mucha grava. Tuvimos que aplicarnos más de lo esperado, pero fue bastante más divertido que exigente. ¡Se me dormían las manos de agarrar tan fuerte el manillar!

Entramos en el pueblo de Alcaudete de la Jara en poco menos de cinco horas dando pedales. Ya llevábamos 93 kilómetros en las piernas.

En este punto estaba situado el avituallamiento estrella de la prueba. Poco antes nos habíamos juntado con los bikers que estaban haciendo el recorrido corto (79 km), por lo que por Alcaudete pasaríamos los 4000 inscritos con un hambre insaciable. Allí se encargaron de darnos bien de comer: unos "tupper" de migas en la plaza del pueblo (nadie se quedó sin su ración y hubo alguno que otro que repitió) nos levantaron el ánimo.

Me llamó la atención el elevado número de abandonos que vi en este punto. No se si echarle la culpa a las piedras de la bajada o a que más de uno se pasó con las migas 😀

Sexto tramo: Alcaudete de la Jara - El Membrillo

Subirse a la bici fue un poco más complicado después de este parón, lo reconozco. Yo ya llevaba el culo como un bebedero de patos, pero ahora tocaba un tramo fácil hasta el siguiente avituallamiento.

Error. Nada de fácil. Diez kilómetros por caminos llenos de arena con un calor infernal hicieron que se revalorizasen las escasas sombras que nos encontrábamos por el camino.

Sufrimiento es la palabra que resume este tramo. Nada de complicación técnica: sólo calor y arena. La sorpresa que no se veía reflejada en el perfil altimétrico que nos dieron, porque realmente no era un desnivel tan acusado como los que habíamos superado unos kilómetros más atrás.

Apretando los dientes conseguimos llegar hasta El Membrillo, donde se encontraba el último avituallamiento de esta Talajara 2015.

Séptimo tramo: El Membrillo - Talavera de la Reina

El Membrillo está situado en el kilómetro 103 de la ruta. Ya llevábamos más de cinco horas y media de bicicleta sin contar el tiempo de los avituallamientos.

Este último tramo tuvo un par de repechos largos y tendidos, pero con una complicación mucho menor que todo lo que habíamos dejado atrás. Fue un mero trámite en nuestra marcha triunfal hacia Talavera, pero viendo la sorpresa del tramo anterior lo hicimos todo el rato con la mosca detrás de la oreja.

La entrada por línea de meta la hicimos tras seis horas y cuarenta minutos de pedaleo, aunque el tiempo total se nos fue a más de ocho horas. Eran las 17:15.

No podemos decir que estuviesen desmontando el chiringuito, pero sí que es verdad que a esas alturas la meta estaba bastante "desangelada" 😀 Éramos de los últimos participantes de la ruta larga en cruzar la meta, pero nos supo a victoria. Posiciones 1250 y 1251. No está mal para una marcha con cuatro mil participantes...

Otra muesca en el revolver.

Fin de fiesta

La organización estuvo de diez. Sobresaliente. Ojalá todas las marchas se pudiesen organizar así. Una señalización perfecta, voluntarios en los puntos clave, avituallamientos abundantes en número y en cantidades, asistencia médica con ambulancias en todos ellos...

Los pueblos de la zona también estuvieron a la altura. Daba gusto pasar por sus calles animado por los vecinos. Aquí se llevó la palma Alcaudete de la Jara, cuyo avituallamiento se convirtió en una auténtica fiesta con sus famosas migas. Buenas Bodas también animó bastante a los participantes.

Al terminar la prueba pudimos darnos un masaje y lavar las bicicletas en el mismo recinto. Supongo que no tuvimos que esperar porque ya habría pasado todo el mundo por delante de nosotros, pero también hay que decir que había muchas máquinas para lavar las bicis disponibles.

Resumiendo: una ruta preciosa con muy buena organización. Las sensaciones fueron mejorando con los kilómetros y sólo echamos en falta algún que otro compañero más de nuestro grupo para hacerla redonda.

La gente de la revista Bike se ha currado una impresionante galería con más de diez mil fotos para que los participantes se las bajen de forma totalmente gratuita. Está disponible pinchando aquí.

Como siempre, tenéis disponibles todas las fotos que hicimos en la ruta en su álbum de Facebook.

Segundo reto de 2015 superado. ¡A por 2016!