Robin Hood

Publicado el 13 septiembre 2010 por Serreina


Entretenida película que le brinda Ridley Scott a Russell Crowe, pues esta hecha por completo a su medida.
Lo original de esta versión de Robin Hood, es que nos cuenta sus orígenes, antes de que se forjara la leyenda. Así podemos ver como un modesto arquero al servicio de Ricardo Corazón de León en las Cruzadas, puede llegar a convertirse en uno de los personajes más importantes de la historia de Inglaterra. Con el complejo guión de la película, vemos como casi por casualidad, este Robin Hood, acaba devolviendo en persona la corona del Rey a Inglaterra, haciéndose pasar por Robert Loxley. Todo lo que viene después es aún más complicado, tanto que puede llegar a parecer increíble, pero aún con todo, la película me pareció entretenida.

Lo mejor de la película, son los actores y la ambientación de la época, ambos muy creíbles. Sin embargo, el guión es algo flojo, y podría haber estado mejor, si la dirección y el guionista, hubieran mantenido más la tensión y la emoción a lo largo del relato.
Quizá también tenga demasiadas similitudes a Gladiator, pues muchos personajes parecen calcados, pero en otra época (el mismo Robin Hood es Gladiator, y el Rey Juan, parece una caricatura de Joaquin Phoenix).
Las escenas de acción, están muy bien rodadas, y tienen todo lo épico que bien sabe hacer Scott. Sin embargo, a mi me llegaron a gustar más la escenas en las que no hay tanta acción, sobretodo en las que Russell Crowe y Cate Blanchett comparten escena. Tienen muy buena química, y demuestran ser dos grandes actores, convirtiendo su historia de amor en casi lo mejor de la película.
Por otro lado, también tenemos grandes nombres, y que lo hacen muy bien: William Hurt, un inolvidable Mark Strong, un simpático Max von Sydow, y un breve Danny Huston. Entre los actores, podemos encontrar al recatado para el cine Scott Grimes, que aún lo tengo en el recuerdo por su papel como protagonista de la entretenida Critters.

Ambientación, decorados y vestuario, son también puntos fuertes de Ridley Scott, y así lo deja patente, pues la recreación es perfecta, y aparenta toda la suciedad y problemas que la época tenía.
Como digo, le falta emoción y tensión, y no debería de ser así, en una película que debería haber sido mucho más épica, sobretodo teniendo en cuenta el gran dineral que se han gastado en hacerla. No obstante, a pesar de ser bastante larga, la disfrute del tirón, y me resulto muy entretenida.
La recomiendo, aunque no hay que esperarse mucho para que no te decepcione.