Rommel vuelve a saborear la victoria - 25/01/1942

Por Lupulox

Erwin Rommel, el rostro de la victoria.

Camaradas,
A primera hora de la mañana del sábado 24 de enero, la situación – tanto la real como la imaginaria- se ha deteriorado hasta tal punto para los británicos que el General Godwin-Austen ha sentido que no le quedan demasiadas esperanzas a su XIII Cuerpo de Ejército de poder detener el avance enemigo a lo largo de la costa o al sur de Msus mientras al mismo tiempo cubre su flanco expuesto. Por lo tanto, ha solicitado permiso para retroceder a Mechili. Ritchie, quien llegó ayer al frente, le ha autorizado a Godwin-Austen retirarse si es necesario, pero hasta entonces el XIII Cuerpo tendrá que combatir en Msus para proteger Benghazi.

Sir Alfred Reade Godwin-Austen, cuando aún tenía motivos para sonreír.

Las unidades de Rommel se han pasado la mayor parte de la jornada, en palabras de von Mellenthin, “barriendo un campo de batalla vacío” puesto que su presa, la Brigada de Guardias y el grueso de la 1ª División Acorazada, ya ha escapado al este. Los británicos han podido aprovecharse de un error del Cuartel General del Panzerarmee, que incurrió en una falta de coordinación entre las unidades alemanas e italianas las cuales desocuparon Saunnu después del paso del Gruppe Marcks, abriendo una brecha por la que se deslizaron los magullados británicos. "Hemos desarrollado un nuevo método de ataque," ha recordado más tarde Heinz Werner Schmidt, ayudante de campo de Rommel. "Con nuestros doce cañones antitanques hemos saltado de una posición ventajosa a otra mientras nuestros Panzer, estáticos y agazapados en la medida de lo posible, proporcionaban fuego de cobertura. A continuación hemos tomado posiciones para protegerlos con nuestro fuego mientras ellos avanzaban de nuevo. La táctica ha funcionado bien y a pesar del escaso vigor de su fuego, los tanques enemigos han sido incapaces de contener nuestro avance."

Un vehículo del Afrika Korps arrastra una pieza de artillería a través de las dunas.

Diez kilómetros al norte de Saunnu, los Panzer de Rommel han alcanzado finalmente a los tanques de la 1ª División Acorazada. "Estos," ha escrito un testigo alemán, "han sido desbordados por el 8º Regimiento Panzer, apoyado de cerca por artillería antitanque... pronto se ha hecho evidente que las unidades blindadas británicas no tienen experiencia de combate y han quedado completamente desmoralizadas por el asalto de la 15ª División Panzer. En algunos momentos la persecución se ha llevado a cabo a 25 kilómetros por hora y los británicos han escapado desquiciados por el desierto en una de las más extraordinarias estampidas de la guerra."

Pieza de artillería antitanque de 7,5 cm en posición.

Rommel ha detenido la persecución en Msus cuando sus reservas de combustible han comenzado a agotarse. Confía en que llegado este punto la ofensiva haya devorado suficiente artillería y tanques británicos como para desbaratar cualquier ofensiva que el enemigo haya podido haber planeado. Además, el botón es enorme. El Panzerarmee conquistador ha hecho acopio de toda clase de material desde lino inglés, té de Ceylan o piña enlatada hasta combustible y piezas de artillería.

Una pieza de artillería de 88 mm en el desierto.  Su dotación se afana en situarla en posición de combate.

Una unidad alemana que había comenzado la ofensiva con un solo cañón de 88 mm de doble propósito (antitanque y antiaéreo) cuenta ahora además con dos cañones "ingleses", uno de los cuales ha sido de hecho capturado con la ayuda del fuego de artillería del otro cañón. La moral del Afrika Korps -y del Panzerarmee- no puede ser mejor. "Ya son las 17:00 horas," ha escrito Wolfgang Everth, "y estoy deslomado. Pero de un humor excelente..."

Los soldados alemanes, cansados pero exultantes.

Rommel también se encuentra muy animado. Y con buenos motivos. Después de cuatro días de batalla el Panzerarmee ha capturado al enemigo 299 tanques y vehículos blindados, 147 cañones y 935 prisioneros. Comparativamente, sus propias pérdidas son ridículamente bajas: "...tres oficiales y once soldados muertos. Tres tanques pérdidas totales."

Rommel mira a la cámara.  La carretera hacia Egipto se extiende ante él.

"Hemos disfrutado cuatro días de éxito absoluto," ha expresado Rommel en una carta dirigida a su mujer Lu. "¡Nuestros ataques han golpeado al enemigo entre los ojos!" A continuación su mente ha divagado hacia su inminente permiso. "... Otras dos semanas y podré marcharme de aquí para informar y recibir las Espadas. Es maravilloso para un General que sus capacidades sean reconocidas y que tenga la oportunidad de realizar su aportación al Führer, a la Nación y a sus Ideales."

Wir sind das deutsche Afrikakorps, des Führers verwegene Truppe!Vorwärts mit unserem Rommel!