Route 66 /

Por Mantelbleu @PouletteKikirik

Lunes 21 de julio, temperatura 24º soleado.
Comienza nuestra segunda etapa por la ruta, así que tras sonar ese artilugio responsable de la decadencia del gallo y soltar el consabido ¡ no puede ser ! (varias veces, para que negarlo),… nos hemos lanzado de nuevo a la carretera.
Hoy empezamos por disfrutar las gasolineras, la primera en DWIGHT, que como la señal indica, se la conoce por Texaco.  Abierta en 1932 empezó suministrando producto de la Satandard Oil Co., pero en 1940 se convirtió en estación de servicio de la Phillis 66. 
En ODELL nos encontramos con la diseñada por la Standard Oil Co de Ohio en 1932, como reza en su tejado.
Las dos admirablemente conservadas. Cuando llegas te encuentras a dos encantadoras señoras de edad  que te enseñan cada uno de los rincones y te cuentan un montón de historias.
Se las ve encantadas de recibir a personas de todo el mundo, todos los días y señalan con orgullo los mapas de los cinco continentes donde hay constancia de ello.
Colocamos nuestra chincheta.  ¡Qué emoción, ya estamos aquí! … Marchamos al oír el ruido atronador de las Harley que ya llegan en bandada.  Saludos y les dejamos sitio.
Llegamos a PONTIAC donde nos espera el Route 66 Hall of Fame and Historic Museum, que cuenta con el mayor mural de la Route 66 y además con otros preciosos.
El lugar merece una visita sin prisas, pasando por la planta tercera dedicada a la guerra, donde vemos innumerables maniquíes vestidos de soldados de los distintos ejércitos, con los datos y la graduación y algunos con la foto actual de los mismos. Da un poco yu-yu, pero hay que verlo,  En un rincón hay un despacho y se oye a unos señores mayores que son voluntarios, antiguos soldados que se encargan de mantener todo en orden.  Muy simpáticos.
En el segundo piso está lleno de útiles antiguos del hogar, desde platos, muebles, cuadros, libros, fotos… Muy interesante. Allí conseguí un libro antiguo de cocina maravilloso, con unas recetas que este otoño verán la luz.  Emocionante viene la próxima temporada.
Y ya la primera planta está totalmente dedicado a la Route, con sus fotos, sus libros, sus personajes, sus películas, sus escritores, un homenaje al asfalto, lo que viene siendo el Camino de Santiago pero aquí, salvando las distancias  lo podíamos llamar “The St. Firestone Road”, ó “el Camino de San Firestone”.
Luego nos queda Towanda, ¿os acordáis de Tomates verdes fritos? …su  grito de guerra:  ¡¡¡ TOWANDA !!! que permitía a las protagonistas animarse y seguir avanzando, … pues aquí estamos y donde en los años 40 existía una curva muy peligrosa llamada  “The dead man´s curve” , pues la han reconvertido en un parque muy coqueto.  Parece que el efecto Towanda ha tenido mucho que ver con esta nueva disposición y nosotras que somos mucho de jalear, al grito de “TOWANDA” arrancamos y como decía Jack Kerouac seguimos “On de road”.
Seguido,  imbuidas del espíritu positivo de la zona nos fuimos a la búsqueda del Pure Maple Sirup, un excelente sirope que se elabora desde hace más de 175 años en Bloomington, ciudad también conocida por haberse fundado en este pueblo el Partido Republicano en 1856.
Compramos un garrafoncito con el que prepararemos a la vuelta algún postre delicioso y otro botecito pequeño con el que daremos por terminada en Santa Mónica (California) esta ruta,  realizando el ritual de echar unas gotitas de este sirope de arce a un delicioso ice-creme.
Así acabaremos esta aventura que casi acaba de empezar.  Es muy interesante la historia de este artesanal sirope de arce, de cómo empezó a elaborarse en Funks Grove y como ha conseguido llegar hasta nuestros días. Os señalo la web:   www.funkspuremapresirup.com
Por último nos acercamos a Atlanta donde visitamos a un nuevo gigante, el Buyon Giant que nos encantó y a su alrededor descubrimos unos murales preciosos y una cafetería que nos transportó a otra época y donde nos sirvió una camarera que parecía salida de una película.  Justo enfrente del gigante, un momento estelar.
Tras esto llegamos a Williamsville y visitamos nuestra última gasolinera del día,  la Tatin Shell, donde fuimos atendidas por unos bambis muy patriotas.
Resumiendo:  178 millas, repostando en torno a 3,39$ el galón.  (lo que supone que el litro de gasolina nos sale  sobre 0,89€)
Llegamos al motel acompañadas de una nevera con ruedas que hemos incorporado al staff, llena de fruta y verduritas para preparar una buena cena.
Nos vemos de camino a Springfield  ¿nos toparemos con ‘Los Simpson”? , ….
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En Odell (Illinois), la gasolinera diseñada por la Standard Oil Co, aún conserva la máquina para enfriar Coca-

El mayor mural de la ruta.

En el parking del Route 66 Hall of fame and Historic Museum, hay unos murales preciosos.

Buyon Giant en Atlanta (Illinois)

En frente del Buyon Giant en Atlanta (Illinois), una cafeteria deliciosa que merece la pena visitar.

En Atlanta, al lado del Buyon Giant, se encuentran estos preciosos murales con forma de escudos.

Casas a lo largo de la ruta por Illinois

Un delicioso sirope de arce. Se elabora artesanalmente hace 175 años. En Funks Grove (Bloomington – Illinois).  Con este sirope haremos el ritual en Santa Mónica (California) de echar unas gotitas a un buen helado de ice-creme y dar por finalizada nuestra aventura.

Ossy comprobando si es verdad que en todos los moteles, se encuentra en cada habitación la Biblia. Comprobado.