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Ruta del vino: visita a las Bodegas Arúspide en Valdepeñas

Por Rutasporespana @RutasporEspana

Ruta del vino: visita a las Bodegas Arúspide en Valdepeñas

Durante nuestra visita a Valdepeñas, quisimos visitar alguna de las bodegas de la localidad, tras consultar aquellas que hacían visitas guiadas nos quedamos con las Bodegas Arúspide una de las más antiguas de la localidad y con mayor renombre.

Un poco de historia

Fundada en 1999 por un grupo de amantes del buen vino, pero con profesiones muy diversas como profesores, industriales, y como no agricultores. Decidieron adquirir y restaurar una antigua bodega, pero manteniendo su estructura original. Poco tiempo después, gracias al éxito de sus vinos la bodega se les hizo pequeña y se trasladaron a su ubicación actual muy cerca de la estación de tren.

La Bodega no tiene viñedos propios sino que ha ido seleccionando a determinados agricultores que le suministran la uva que necesitan para sus procesos. Uno de sus rasgos definitorios es su carácter atrevido y emprendedor. La bodega ha sabido conjugar el respeto por la tradición con apuestas más innovadoras. Esto le ha permitido aportar un toque fresco y juvenil a los vinos manchegos. Esto sin duda se debe a su enólogo Federico Lucendo, cuarta generación de enólogos de la familia Lucendo y que fuera reconocido en 2009 como Mejor Enólogo de España por el Aula Internacional de Catadores.

Visita a la Bodega

Decidimos ir a Vandepeñas en el último momento por lo que no habíamos hecho reserva de la visita. Así que nos acercamos nada más salir de la estación de tren a la bodega para ver si había alguna visita prevista. Tuvimos la suerte que empezaba en 10 minutos, a las doce en punto, así que nos unimos al grupo. La visita guiada con la cata de 4 vinos (dos blancos y dos tintos) con unos 45 minutos de duración, aunque estuvimos finalmente una hora y cuarto, costaba 5€/persona.

Tras esperar en el patio, y ver alguna de las barricas y tinajas que decoraban el espacio, empezamos la visita. Lo primero que nos indicaron al ver que iba con la cámara, es que no se podía hacer fotos en el interior solo en el patio y en la cueva por decisión de la dirección. Supongo que para evitar el espionaje industria, así que no podréis ver ninguna foto del interior. No suele ser habitual que no dejen hacer fotos, porque solo viendo unos depósitos y una embotelladora no vas a saber cuál es la receta mágica que le dan a los vinos; esto se lo da el terreno, el proceso que recogida que ya te lo cuenta y la combinación de uvas y los tiempo de maduración que decida el enólogo. Aun así acatamos su decisión. He de decir, que en ningún momento me presenté como blogger, que podría a ver sido una manera de salvar esta restricción, pero prefiero que me enseñen las cosas como son, no como me las quieran vender.

Tras contarnos un poco de la historia de la bodega, nuestra primera parada era la zona de descarga donde se encuentra la maquinaria que utilizan para recoger la uva, la despalilladora y la prensadora. Aunque la tuvimos que ver a tras de una rendija, porque como no era época de vendimia lo tenían cerrado.

A continuación nos adentramos a la zona de fermentación. Donde han reutilizado las tinajas de arcilla de la bodega antigua para la elaboración de los blancos y los vinos de mesa. Para cumplir las normas de seguridad, le han instalado unas válvulas en la parte superior de la tinaja para controlar el nivel de C02, una compuerta abajo para su limpieza y dos tomas para sacar el vino y los restos que se quedan abajo. Sin duda, es algo que no había visto nunca en ninguna bodega, y le da una marca diferencial a la visita. Obviamente esto lo utilizan para los vinos sencillos, los tintos se llevan a los depósitos de acero inoxidable para su control más exhaustivo. Pero vamos que es algo bastante curioso de ver.

También nos hablaron de los vinos de maceración carbónica. Para ello seleccionan los mejores racimos y los llevan a un depósito sin ningún tipo de separación del grano y sin machacar la uva para que saque el mosto. Sino que fermenta sobre el mismo racimo ayudado de un gas carbónico que favorece la fermentación. Con esto se consigue vinos con aromas más potentes.

Tras esto, llegamos a la sala de embotellado. Maquinaria moderna, que permite lavar las botellas, llenarlas, encorcharlas, etiquetarlas y embalarlas con tan solo 3 operarios.

Finalizamos la visita en la cueva, donde se encuentran las barricas de roble francés y americano. La cueva es la original de la antigua bodega, a la que solo se ha adaptado la entrada y retirada las antiguas tinajas. Las que estaban enteras las tienen expuestas en el patio.

A los lados de la cueva se encuentras los respiraderos, también nos comentan que antiguamente se abrió una entrada para cargar directamente las barricas al tren que pasa por delante de la bodega.

Terminamos con la cata en una sala anexa a la tienda donde se despacha el vino. El primero que probamos es el Landó, un mosto parcialmente fermentado que entra muy bien y es de los más vendidos en la localidad. Un sabor dulzón sin empalagar, que viene muy bien para tomar con el aperitivo, así que a la salida me llevé una para casa.

A continuación nos pusieron otro blanco, el Agora Lágrima. Un blanco un poco menos seco que los otros manchegos que he probado, así que bastante interesante. Pasamos a los tintos, el primero un ecológico. Era el primer ecológico que probaba y el sabor no me convenció mucho a ninguno de los que estábamos, éramos todos más de blancos. Y por último un Agora Roble, algo mejor que el ecológico, pero con menos fuerza que los que estoy acostumbrado para un tinto. Como nota negativa de la cata, tengo que indicar que las botellas que nos sirvieron ya estaban empezadas (supongo de la anterior visita) en una estantería sin refrigeración ninguna, no se hizo una explicación inicial de cómo se hace una cata (así que cada uno se bebió el vino como le dio la gana si analizar los aromas) y no pusieron ni si quiera un trozo de pan entre copa y copa para no beber a palo seco.

Así que nos quedamos una bodega interesante de ver, pero que le falta todavía pulir algunos detalles de cómo se debe hacer una visita guiada.

Más información

  • Web: http://www.aruspide.com
  • Reservas: Para reservar la visita, mandar un correo a [email protected] , no se indica los horarios de la visita, pero nosotros lo hicimos a las 12:00.
  • Precio: 5€/personas, y 4€/personas para grupos de más de 10 personas.

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