Ruta por La Rioja: ¿Qué ver en San Millán de la Cogolla?

Por Rutasporespana @RutasporEspana

En pleno valle del río Cárdenas encontramos a San Millán de la Cogolla, localidad riojana fundada por el santo homónimo y vinculada durante siglos al Camino de Santiago. Destacan sus Monasterios de Suso y Yuso, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad, por su condición de cuna del castellano y del vasco, ya que en esta localidad se conservan los primeros documentos escritos en estas lenguas.

Cómo llegar a San Millán

Desde el Este de España hay que llegar hasta Logroño, y tomar la A-12 en dirección a Santo Domingo de la Calzada, desviarse en la salida 21 (Huércanos-Nájera) y seguir las indicaciones con fondo marrón hacia San Millán.

Desde el Oeste y centro, pasado Burgos tomar la N-120 y desviarse después de Santo Domingo de la Calzada (salida 39, Hervías-Cirueña).

Ruta por San Millán

El origen de San Millán de la Cogolla se inicia en el siglo VI, cuando San Millán buscó refugio espiritual en un eremitorio excavado en la roca. Cuando falleció el santo, se construyó un edificio en torno a su sepulcro en la cueva donde había vivido como ermitaño. La popularidad del santo hizo que una comunidad de monjes creciera durante siglos y cuando el Monasterio de Suso (de arriba) se quedó pequeño, se hizo necesaria la construcción de uno nuevo. En 1053 se funda el Monasterio de Yuso (de abajo), donde se trasladan los restos de San Millán. Aunque inicialmente se construyó en estilo románico, entre los siglos XVI y XVIII sufrió importantes reconstrucciones y ampliaciones, motivo por el que hoy destacan los estilos renacentista y barroco.

En cuanto a los monjes, el Monasterio Yuso (que históricamente había sido benedictino) alberga desde 1878 una pequeña comunidad de agustinos recoletos que, además de hacer vida monástica, gestiona las visitas al Monasterio. En cambio Suso, pasó a propiedad del Estado, y ya no hay actividad religiosa.

Un poco antes de llegar a pueblo de San Millán de la Cogolla, cogemos el desvío que nos lleva al Monasterio. La entrada directamente nos lleva al parking gratuito junto a una cafetería. Enfrente tenemos el edificio donde se sacan las entradas para cada Monasterio. En la primera planta tenemos la taquilla para el Monasterio de Yuso (gestionada por los monjes) cuya visita guiada se realiza desde esta misma planta (precio 7 € persona). Y para ver el Monasterio de Suso, debemos bajar una planta donde está la taquilla para este otro Monasterio (precio 4 € persona). El Monasterio de Suso se encuentra a un par de kilómetros por lo que hay disponible un autobús (junto al parking) que nos lleva y nos trae con la entrada. Ten en cuenta que no se puede ir hasta el Monasterio en coche particular, por lo que es ir andando o con el autobús. Como habrás entendido el motivo de las dos taquillas para cada Monasterio es porque uno lo gestiona el Estado y otro es propiedad de la iglesia. De todas formas las visitas están preparadas para que puedas realizar una a continuación de la otra.

Cogemos el autobús para dirigirnos al Monasterio de Suso. La visita dura aproximadamente 40 minutos. En el interior, además de un hermoso claustro, cobija las tumbas talladas en piedra de los Siete Infantes de Lara junto a su maestro, así como los de tres reinas de Navarra.

La iglesia, levantada en estilo mozárabe a finales del siglo X, conserva algunos restos del primitivo Monasterio. Entre ellos sobresale una escultura del santo en una de las hornacinas visigóticas, así como una necrópolis con decenas de sarcófagos pétreos pertenecientes a la comunidad de ermitaños. De estilo románico tenemos la escultura yaciente de San Millán (siglo XII) y una pieza de alabastro que representa la figura del místico junto a varios discípulos y peregrinos.

De vuelta al parking, esperamos en la entrada al inicio de la visita guiada al Monasterio de Yuso. La visita guiada que dura una hora, se inicia en el Salón de los Reyes, con pinturas de Juan Ricci y una réplica del famoso Códice 60, donde aparecen las "Glosas Emilianenses", primeras manifestaciones del castellano y el vascuense. El original se encuentra actualmente en la Real Academia de Historia en Madrid.

A continuación se atraviesa el Claustro bajo del siglo XVI. Aunque es de estilo renacentista, sus bóvedas son góticas y en la decoración abundan elementos platerescos.

El itinerario continúa por la Iglesia Catedralicia (siglo XVI). Lo más destacable de la iglesia es el retablo mayor de Juan Ricci, el trascoro de estilo rococó, el púlpito plateresco y el órgano. La visita a la planta inferior termina en la magnífica Sacristía, con una bóveda de cañón completamente adornada con frescos del siglo XVIII, una importante colección de cobres sobre la cajonería y un retablo barroco.

Seguimos por la segunda planta, con un Claustro superior de estilo barroco. En las paredes, 24 lienzos cuentan la vida de San Millán, descrita en la literatura por Gonzalo de Berceo. En esta planta solo se visita la sala que alberga la colección de Cantorales, unos enormes libros usados en el coro que vimos abajo.

Por último, terminamos la visita en una sala de exposición que alberga algunas de las joyas del monasterio, como el cofre con las reliquias de San Millán y la arqueta de San Felices.

Terminada la visita a los monasterios, podemos dejar el coche aquí y dar un paseo por el pueblo para ver sus casas de arquitectura típica riojana.

Más información

Web de los monasterios: http://www.monasteriodesanmillan.com/

Dónde comer

En el pueblo no hay muchas opciones para comer. Si queréis comer sin moveros de allí, lo mejor es el In Vino Veritas (Plaza Monasterio de Yuso) de cocina moderna o el asador San Millán (Calle Prestino s/n).

Dónde dormir

Si quieres hacer noche en San Millán de la Cogolla para visitar tranquilamente los monasterio y recorrer la zona, aquí puedes reservar los diferentes alojamientos.

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