Hoy en día casi todo lo que nos rodea está hecho de plástico. Nuestro móvil, ordenador, los envases donde compramos la comida, las botellas de agua, etc.Diversos objetos que incluso no sabemos que están hechos de plástico, como la ropa sintética, pertenecen a nuestro día a día. El plástico se ha extendido tanto mundialmente por su bajo coste, su gran versatilidad a la hora de usarlo y su longevidad (¡tardan siglos en descomponerse!).
Los plásticos tardan muy poco tiempo en generarse y mucho en descomponerse y tienen un poder contaminante en los suelos y aguas. Se estima que un simple hilo de una caña de pescar (hecho de plástico, obviamente) tarda unos 600 años en descomponerse. Si contamos con que aproximadamente unos ocho millones de toneladas de plástico se vierten a nuestros océanos, podríamos decir que cada segundo que pasa y que estás leyendo esto, se han vertido unos 200 kilos de plástico al mar.
Debemos de pensar que el exceso de vertidos de plásticos en los océanos no es un problema del mar y los peces y que no nos va a afectar directamente. Tenemos que saber que es una bomba tóxica que está poco a poco escalando por la cadena alimentaria hasta llegar a nosotros. Se deben de tomar medidas para poner freno a esta revolución plástica y exigir a los gobiernos que se tomen decisiones para reducir el consumo de envases o aumente su reciclado. Esto está siendo todo un éxito en otro países, así que, entre todos, podemos conseguirlo.
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