San Sebastian, España

Por Nagore @nagorerodriguez

Cómo llegar
San Sebastián está conectada con el resto de la Península a través de una amplia red de autopistas: con Pamplona (82 km) por la A-15; con Bilbao (99 km) por la A-8; y con Madrid (464 km) por la A-1. El aeropuerto de San Sebastián recibe diariamente vuelos regulares de Madrid, Barcelona, Málaga y Sevilla. Se sitúa a 22 km del centro, y está conectado por autobús, tren y taxi. Otra opción para llegar a San Sebastián es el tren (www.renfe.es) que conecta la ciudad con el resto de la Península. También hay líneas regulares de autocares, que incluso ofrecen trayectos nocturnos desde Madrid y Barcelona a la estación Central, situada en la c/ Pio XII s/n.

Cómo moverse
Las dimensiones del centro antiguo de San Sebastián permiten visitar sus principales atracciones a pie, sin que el uso de transporte público sea imprescindible. Aún así, el Patronato de Turismo dispone de un Bus Turístico, con salida frente al Teatro Victoria Eugenia, y también del Tren Txu-Txu.
Otra opción es pasear en bicicleta aprovechando el servicio de préstamo público y los carriles bici. Asimismo hay barcos que zarpan desde el puerto y realizan una ruta por aguas de la bahía. Resulta ventajoso adquirir la tarjeta San Sebastián Card, que da derecho a doce viajes de autobús y a descuentos en comercios y museos.

Alojamiento
La ciudad tiene una oferta muy diversa. En el casco viejo hay pequeños hoteles y hostales, mientras que frente a La Concha están los establecimientos más lujosos; el más emblemático es el Hotel María Cristina, donde se alojan las estrellas invitadas al Festival de Cine de San Sebastián

Paseos por la ciudad
La Oficina de Turismo de San Sebastián propone descubrir la ciudad con varios itinerarios. 

La Ruta de la Parte Vieja se inicia en el mercado de La Bretxa, pasea entre estrechas calles y finaliza en el monte Urgull, visitando antes el castillo de La Mota, el cementerio de Los Ingleses, el monumento del Sagrado Corazón o el Museo de San Telmo –de arte vasco–, en un antiguo convento dominico. 
La Ruta Marítima sale desde el conjunto escultural el Peine del Viento, obra de Chillida, y recorre todo el litoral, pasando por la bahía de La Concha y atracciones como el Museo Naval y el Aquarium, hasta llegar a la punta de Monpás, al otro lado del monte Urugull. 
La Ruta Romántica transcurre por las zonas emblemáticas del Ensanche del siglo XIX, proyectado tras derribar la muralla que protegía la villa; se sale desde la Alameda del Boulevard, una animada arteria que marca la transición entre la Parte Vieja y este Ensanche; de aquella época se conservan zonas ajardinadas y edificios señoriales como el Teatro Victoria, el Ayuntamiento y el Hotel María Cristina; destaca en esta zona el innovador palacio Kursaal. Además de un Bus Turístico, que tiene su salida y final frente al Teatro Victoria Eugenia, en la c/ Reina Regente, también está el Tren Turístico, que combina su trayecto con paseos en barco por la bahía de La Concha; salidas de la c/ Andia, cada 30 minutos. Además de las perspectivas marineras de San Sebastián, hay que dedicar un tiempo para perderse junto al río Urumea, con elegantes puentes y orillas sombreadas por tilos, plátanos y castaños. Otra idea es descansar en elegantes parques como los jardines de Alderdi Eder, el más tradicional de la ciudad con sus bancos de azulejos, fuentes y tamarindos, o el de Miramar, donde se alza la antigua residencia real, en un palacete de estilo inglés.
Principales visitas
Monte Igeldo. Un viejo funicular trepa por la ladera hasta la cima. Las vistas sobre la bahía son magníficas.

El peine del viento. El conjunto escultural de Chillida desafía las olas. Puede verse desde una plataforma cuyos orificios dejan pasar el viento marino.
Paseo de la Concha. Este agradable paseo sobre la playa permitirá apreciar la bahía en toda su extensión. Destacan la barandilla, las farolas modernistas, la caseta real de baños y el pabellón de la Perla. 
Ayuntamiento. Este edificio, antiguo casino que tuvo su época de esplendor a principios del siglo XX, ocupa un lateral del tradicional parque Alderdi Elder, unos bellos jardines junto al mar. 
El Puerto. Inseparable de la Parte Vieja, es uno de los lugares más entrañables de la ciudad. En uno de sus lados se encuentra el Aquarium. 
Basílica de Santa María. Es un gran ejemplo del barroco del siglo XVIII. Ocupa el lugar de una antigua iglesia gótica. 
Kursaal. La imagen vanguardista del Kursaal levantó polémica cuando se inauguró en 1999. Dos grandes cubos de cristal reúnen auditorio y sala de cámara y salas de exposiciones. En el Kursaal se celebran el Festival Internacional de Cine, el Festival de Jazz y la Quincena Musical, entre otros eventos. También alberga el restaurante dirigido por el cocinero Martín Berasategui. 
Puente de María Cristina. Destacan las cerámicas de Daniel Zuloaga, la barandilla, las farolas y las dos robustas torres que hay a cada lado.asas 
Aquarium. En uno de los extremos del puerto de San Sebastián se halla este museo oceanográfico donde se exponen las técnicas ancestrales de pesca utilizadas por los balleneros guipuzcoanos. Un túnel de cristal permite ver los más variados peces. 

Ciudad de Festivales
El Festival de Jazz de San Sebastián se celebra desde 1965 cada mes de julio. Es una de las principales citas mundiales para los artistas de este género. La Semana Grande coincide con el 15 de agosto. La ciudad se llena de conciertos y eventos como el concurso de Fuegos Artificiales. El Festival Internacional de Cine de San Sebastián, creado en 1953, se celebra en septiembre y atrae a la ciudad a celebridades que se alojan en el clásico Hotel Maria Cristina Gastronomía La tradición gastronómica más arraigada en San Sebastián es la de «ir de tapeo» o «de pintxos», sobre todo en la Parte Vieja y, últimamente, también en las tascas del barrio de Gros; la oficina de turismo dispone de una guía gratuita en la que aparecen los locales con más solera. Algunos de los guisos tradicionales que ofrecen los restaurantes son las habas con guisantillos y cebolletas, el txangurro donostiarra –a base de marisco–, las angulas, la merluza «a la koxkera» y las kokotxas «al pil-pil». Estos platos se acompañan con txakolí, un vino blanco afrutado y ligero. Por otra parte, la ciudad también destaca como meca de la alta gastronomía, con numerosos restaurantes con estrellas Michelin. Una recomendación es comer en alguno de los restaurantes que están situados en el puerto marítimo.
Compras
Cerca del Ayuntamiento, junto a la Alameda del Boulevard, se puede pasear por el mercado de La Bretxa, instalado en un bello edificio que se completa con las paradas del exterior; en ellas se ofrece la mejor selección de productos autóctonos. Al lado se sitúa el edificio de la Pescadería.