Revista Cultura y Ocio

Santander en la magna obra cartográfica Civitates Orbis Terrarum

Por Dapalo
Santander en la magna obra cartográfica Civitates Orbis Terrarum

Civitates Orbis Terrarum fue un proyecto editorial concebido como un complemento al atlas del mundo de Abraham Ortelius, Theatrum Orbis Terrarum (1570), que se convirtió en la más completa colección de vistas panorámicas, planos y comentarios textuales de ciudades publicada durante la Edad Moderna.

Un amplísimo plantel de informantes, dibujantes y colaboradores formaron un equipo encabezado por Georg Braun (1541-1622), canónigo de la catedral de Colonia, principal impulsor y coordinador general de la obra. Los dibujos originales fueron realizados por varios autores, entre los que cabe destacar Joris Hoefnagel (conocido también como Georg Hoefnagel o Hufnagel), artista flamenco que recorrió numerosos países para componer sus vistas. El grabador Franz Hogenberg fue el encargado de realizar la mayor parte de las planchas para la estampación. Los textos latinos que acompañan a las imágenes, en buena parte redactados por el propio Braun, son de carácter descriptivo y aluden a la historia, la geografía y los aspectos sociales y económicos de cada ciudad. La obra se publicó en seis volúmenes, que aparecieron en sucesivos años (1572, 1575, 1581, 1588, 1598 y 1617), siendo reimpresa y reeditada en numerosas ocasiones en varios países.

Santander en la magna obra cartográfica Civitates Orbis Terrarum

En 1575, George Braun y Frans Hogenberg realizan uno de los primeros grabados de Santander y de su entorno, grabado que nos permite observar el puerto, la villa y sus defensas así como tres habitantes de Santander que nos transmite algunos aspectos y costumbres de la sociedad de la época. El paisaje urbano es claramente diferente al actual de la ciudad. Tal vez sea la antigua Iglesia de los Santos Cuerpos el elemento que nos permite conservar cierto hilo de continuidad histórica: de la Abadía, tras las reformas sufridas, se destaca la Torre-Campanario con las líneas que presenta en la actualidad tras
la reconstrucción efectuada tras el incendio que afectó a la zona antigua de la ciudad en 1941, reconstrucción que mantiene prácticamente las líneas originales de la torre.
El grabado muestra una villa en su entorno geográfico. De este modo se reconocen algunas referencias espaciales actuales de los santanderinos. Cabe hacer mención a la peña que da nombre al lugar de Peñacastillo y el fondo montañoso de las cumbres de los Picos de Europa que hoy como ayer sirven de telón de fondo por el Oeste a la ciudad en los días despejados.
Los edificios más significativos los constituyen la Abadía, el Castillo del Rey, y las Atarazanas Reales. La Iglesia de los Cuerpos Santos, la Abadía, era la principal construcción de la villa por volumetría y en cuyo alrededor se desarrolla la villa. Pegada a ella se observa el Castillo del Rey en deficiente estado de conservación y a los pies de la iglesia, junto a la ría de Becedo, las ruinas de las Reales Atarazanas, el mayor edificio de los construidos durante los periodos medieval y moderno. Sus piedras sirvieron de material para otras actuaciones en la villa. Como complemento de la defensa se encuentran las murallas que bordean a la villa, y que se han visto desbordadas por el crecimiento de ésta dando lugar a los arrabales de Fuera la Puerta (prolongación del espacio urbano por la actual calle Alta) y el del Mar (actuales calles Arrabal y del Medio).
El resto del tejido urbano aparece constituido por las viviendas de los pobladores agrupados en la Puebla Vieja y en el nuevo espacio desarrollado de la Puebla Nueva.
Como nexo de unión de ambos espacios se construye el puente cuya misión original era la de comunicar las dos zonas del tejido urbano salvando el arroyo de Becedo, pero que una vez rellenado este espacio permanecerá, si bien siendo objeto de transformaciones en cuanto a diseño y materiales, como elemento urbano singular del centro urbano hasta bien entrado el S. XX, conservando su misión de conexión transversal de las calles de la ciudad.
En el grabado pueden observarse de igual forma otra serie de construcciones
presente en el territorio municipal. Se trata de las ermitas de devoción popular de las que sólo estaban en el recinto urbano tres en las Calzadas Altas (Consolación, San Nicolás y San Lázaro) y las dos de la zona de San Martín (las de San Mamés y San Martín). En el territorio del municipio se contabilizaban un total de 19.

Fuente: Ayuntamiento de Santander / Wikipedia


Volver a la Portada de Logo Paperblog