Uno de estos sitios es El jem o El Djem. Es el hogar de algunos de los más impresionantes restos romanos en África, como el asombroso anfiteatro de Thysdrus
Recostada sobre el mar Mediterráneo, se levanta Sousse o Susa. Su medina fue declarada patrimonio de la humanidad. Aquí tambièn se puede salir de compras. Hay negocios con precios fijos aunque lo màs común y típicamente local es el regateo. Se puede encontrar todo tipo de artesanía tunecina: alfarería, cerámica, telas, bolsos, cinturones y joyas.
El paisaje cambia en Tozeur, un oasis con miles de palmeras. La ciudad es la puerta de entrada el desierto. Un desierto de sal donde es frecuente visualizar espejismos. Y más allá, el infinito desierto del Sahara. Una recorrida en vehículo todo terreno (o en camello) siempre con la compañía de un guía local, es una experiencia imperdible. Quien visite Matmana, deberá saber que una su principal característica son las casas "trogloditas". Éstas son casas construidas excavando en la montaña, apenas eran visibles desde el exterior, y bien protegidas de las temperaturas extremas. Tienen patio y varias habitaciones y si bien hoy nadie (o casi nadie) vive allí por necesidad, es posible visitarlas. Esta pintoresca ciudad fue escenario del rodaje de la película "La guerra de las galaxias". Antes de irse de Túnez, no se puede dejar de visitar Sidi Bou Said, una ciudad que, por ley, tiene las paredes de sus casas pintadas de color blanco y las puertas, ventanas y rejas que tienen que ser de color azul claro.