El otro día en El País. Abogados del Estado que, gracias a su currículum, se van a grandes corporaciones a pleitear contra el Estado. Y se van en excedencia. Y si los echan, se vuelven a su puesto. Una cosa tremenda. Pero tremenda. Nadie le pondrá freno, claro. Nadie lo ha hecho hasta ahora.
Alguien me dijo en 2008: desengáñate Perdíu; la verdadera alternancia en España se produce entre TAC y Abogados del Estado. Lo demás son bobadas.