Vuelve el señor García Margallo a mezclar las cosas y a opinar, en ámbitos internacionales, sobre un problema interno, un problema de nuestro País. Y además haciendo el ridículo al decir que los patos croan. Sr. Margallo, los patos parpan o graznan, pero croar lo hacen las ranas.
Y ya son bastantes las ocasiones en las que el Ministro de Asuntos Exteriores se ha dedicado a comentar el tema del proceso separatista iniciado por la Generalidad de Cataluña y visto lo visto vamos a tener que pensar que lo hace con el permiso (o las instrucciones) del Presidente del Gobierno, porque otra explicación no cabe. Porque si Mariano Rajoy no quisiera que García Margallo se dedicara a opinar de “los asuntos catalanes” ya le habría dado un buen tirón de orejas, pero no, da la sensación que tiene barra libre e instrucciones muy precisas para no dejar de opinar allá por donde va.
No sé qué finalidad tiene esta actitud de nuestro rector en materia de diplomacia, por mucho que lo he pensado no comprendo como el titular de la cartera de Asuntos Exteriores es el que lleva la voz cantante del Gobierno en una cuestión tan interna como la catalana, no sé que busca nuestro Gobierno.
Mientras tanto le tendremos que recordar al Ministro que los patos no croan, porque digo yo, si rebuzna, ¿será García Margallo?