¡Sigo aquí!, aunque con un embarazo movidito...

Por Gracitata @Lactandoamando

Como veis llevo siglos sin escribiros ni contaros cositas, salvo en contadas excepciones cuando he tenido que contaros algo importante o especial.
Y no es que no tenga mil temas de los que hablar, que por suerte o por desgracia los temas relacionados con la maternidad siempre están a la orden del día, siempre hay polémica con algún tema o nos sorprendemos con algo. De hecho tengo a medio escribir unas cuantas entradas. Es que desde que quedé embarazada no me encuentro demasiado bien, de ánimos ni de fuerzas, por lo que me cuesta arrancar un mundo.
He seguido atendiendo vuestras consultas de lactancia y/o maternidad, eso siempre, y lo seguiré haciendo si así lo necesitáis, pero no me encuentro apta para escribir en estos momentos de mi vidaSé que nunca os hablo de mi vida privada, de mi familia…simplemente no me gusta y prefiero centrarme en temas que realmente sean del interés de todos vosotros, pero hoy necesito sanar un poco contándoos mi situación, así seguro también comprenderéis que no pueda estar con todos vosotros como me gustaría y que haya dejado aparcados temporalmente tantos proyectos que os preparaba con ilusión.
Dicen que el embarazo es una etapa única y si, sin lugar a dudas lo es, única y con pocas ocasiones de vivir a lo largo de nuestra vida. Las mujeres embarazadas sufrimos una transformación tremenda a nivel hormonal, físico y emocional y siempre nos han dicho que necesitamos tranquilidad, paz, respeto, ayuda, apoyo….Yo apenas pude disfrutar de mi primer embarazo, todos los acontecimientos, siempre malos, que sucedieron a mi alrededor, no me dejaron disfrutar de mi embarazo y lo pasé bastante mal.
Por ello quería que esta vez fuera distinto, quería disfrutar a tope de este embarazo, que nada ni nadie me lo estropeara, gozar cada momento….pero desgraciadamente no está siendo así y esta vez mi estado físico y emocional está mucho más dañado que la primera vez.
Este embarazo es muy deseado. Aunque nos quedamos a la primera de intentarlo, la ilusión de la noticia, como os conté en su día, fue tremenda y entonces comencé a planearlo en mi mundo de paz, rodeada de mi familia: mi marido y mi hijo y disfrutando de cada momento. Durante unas semanas me sentía pletórica de energía,  no había nauseas ni grandes molestias, todo marchaba bien y me sentía muy feliz.
Pero a las 6 semanas de embarazo comencé a manchar y ahí mi paz interior disminuyó bastante pensando en que podría suceder lo peor, por lo que ya había pasado justo un año antes y que no quería por nada del mundo volver a vivir.Así estuve durante un mes y medio, mas o menos, hasta que por fin me dieron el alta con la eco de las doce semanas, en la que salió todo fenomenal.Pero entonces caí enferma, con un resfriado enorme, luego la ciática, y ya si, nauseas, muchas nauseas. Hasta aquí fui llevándolo más o menos bien, pues bueno, son cosas que pasan y no hay que hundirse por ello.
Pero las cosas siguen empeorando, mis adorados lectores…Tengo a mi madre malita desde hace ya bastante tiempo, años, cosa con la que bueno…acabas resignándote, así que este hecho no me había afectado demasiado en mi embarazo.
Pero ahora también tengo enfermo a mi padre, está muy malito, ha estado ya varias veces ingresado en los últimos mees, con transfusiones, morfina….. Esto reconozco que es lo que más me ha trastornado, tanto la enfermedad de mi padre como la situación familiar que hay, en parte, causada por este hecho y también por la crisis en la que estamos sumidos.Y yo, quizá debería pensar menos en ellos y más en nosotros, pero no puedo, a pesar de todo adoro a mis padres, porque, eso, son mis padres y jóvenes y evidentemente no quiero perderlos todavía, menos ahora…. (ninguno queremos, eso está claro..)
Cuando estaba embarazada de mi pequeño, mi marido trabajaba. Recuerdo cómo mi padre venía a casa a ayudarme  para que no me esforzara demasiado durante el embarazo. Me limpiaba la casa, me fregaba, me lo ordenaba todo…siempre me ha ayudado y ahora, desgraciadamente ya no puede hacerlo…me gustaría poder tenerlo aquí no por el hecho de que me ayudara sino por sentir que de estar aquí sería porque se encontraba bien y fuerte.He tenido muchos problemas con él, pero también hemos estado muy unidos y todo esto me está superando….porque él siempre ha sido el fuerte, el que ha estado para todos…y ahora lo veo y se me parte el alma….
Tengo muchos nervios dentro de mí y sé que no son nada buenos ni para mí ni para mi bebé ni para los míos  pero tampoco puedo permitirme desahogarme del modo que me gustaría, así que no me queda otra que tragármelos y ya está.Desde que está ocurriendo todo esto, me siento fatal, he enfermado, no mejoro. He cogido dos gripes seguidas, una gastroenteritis…y sigo teniendo unas nauseas tremendas que no me permiten tener una vida normal. No puedo ni hacer de comer pues cualquier cosa que huela a comida me hace vomitar….así que imaginaos lo impotente que me siento.
Este martes operan a mi padre, le quitarán, como mínimo, tres cuartas partes de estómago y es una operación de gran riesgo, pero no nos queda otra que intentarlo por su propio bien… Tenemos esperanza de que salga todo bien.
Por un lado me siento impotente con lo de mi padre, pero también, con el tiempo y la almohada como consejera, me voy dando cuenta de que lo realmente importante ahora es estar a su lado y sobre todo centrarme en mi propia familia, apoyarme en mi marido e hijos e intentar llevarlo lo mejor posible, pues, aunque sea pronto o no, es ley de vida y aunque espero que todo salga bien,  que se recupere y que pueda volver a llevar una vida más o menos normal, siempre hay que estar preparado para todo.Y por el otro lado me siento tan débil. No mejoro, me siento mal…porque los catarros  y sobre todo las nauseas y vómitos, que no se calman con nada, no me dejan disfrutar ni tan siquiera de una buena comida y mucho menos de mi familia… y por supuesto, no me permiten estar aquí con vosotros, con los que tanto me gusta estar… No me permite seguir con mis proyectos, con mi libro, con la encuesta….todos los planes que tenía se han quedado dormidos de momento.
En resumen, ahora siento que necesito desconectar de todo, que si no puedo estar al 100% en esto prefiero dejarlo aparcado el tiempo que sea necesario, pues no quiero que se convierta en una obligación lo que para mí ahora es un verdadero placer.Tan solo espero que pase todo esto de una vez. Necesito sentirme en paz, sentir que puedo disfrutar de mi embarazo como me merezco, que no siento miedo de dañar a mi bebé con mi estado de ánimo y que puedo retomar con fuerza y con muchas ganas todos esos proyectos que quiero terminar.
Pero a pesar de todo, ¿sabeis?, a pesar de todo esto me siento dichosa, de tener la familia que tengo: un marido estupendo, un hijo maravilloso que cada día me hace un poquito más feliz con sus abrazos, sus "te quiero" y sus travesuras y me siento muy dichosa de poder sentir dentro de mí una vida, la vida de mi bebé, moviéndose, golpeándome, haciéndome sentir viva y dejándome el más claro de los mensajes: -eh mamá, que estoy ahí, contigo, preparado/a para darte todo mi amor y para hacerte olvidar todo lo malo- :) Todo esto es lo que realmente sana mis heridas más profundas...así que sé que saldré de esta mala racha y seguiré mirando hacia delante y luchando con muchas fuerzas por los mios...
Y después de todo esto, espero no haberos aburrido, espero que me entendáis  y sobre todo espero veros ahí cuando vuelva del todo, que espero que sea pronto, pues sin vosotros todo esto no tendría sentido…Os mando un abrazo enorme y os doy las gracias por seguir ahí.