Silvia, Mónica y Dari. La exposición

Publicado el 04 abril 2022 por Luz1983
Palabras desocupadas
Silvia no deja de dar vueltas por toda la habitación, imposible pensar con tantos nervios. 

Mónica le pidió si podía presentar "Mundos en dos ruedas", la última colección que iba a exponer hoy el College Photograph en sus salas siempre prestigiosas y tal vez con demasiado lujo para exhibir el tercer mundo.

Faltaba media hora y pronto entraría Dari para buscarla y como si no tuviera bastante, estaría presente en la exposición Armando Piccolo, el famoso tenor del cual no tenía idea de lo que Toño* pretendía con él: "Por favor Silvia, es importante, quiere ser mi mecenas y necesito su reconocimiento pero no puedo salir de Roma ahora", le había rogado unos días antes. 

Qué diablos les pasaba a sus amigos, pensó rabiosa.

Sabía que delante de un micrófono se transformaba convertida en la mujer rutilante, segura, divertida.

Llegaron los brindis, los canapés y Mónica a pesar de no ser un modelo de cortesía mantuvo el tono adecuado.

En cada foto volcaba todo de sí, esa mezcla de pasión y arte, de visión y descubrimiento y cada una de ellas estaba impregnada en la calidad técnica, expresiva y emocional. Lágrimas de verdad, vida.

Dari, sonreía al director echándole a Mónica una mano con su forma tan peculiar de conquista y ternura irresistibles con la que Robert Shelktoc estaba encantado y también podría decirse de ella otro tanto. 

Hasta que se acercó Armando Piccolo y cambió toda la escena, un maduro elegante que a pesar de su fama por las mujeres de la ópera, no dejó caer ningún signo de malas artes.

Recorrieron juntos los salones y se dejaba llevar por la modulación de la voz, tan sincronizada, tan perfecta.

Sin saber por qué la conversación fue tomando un rumbo más personal e íntimo y ya no era el famoso y arrogante Piccolo sino un romano que deslumbraba en italiano. Un deseo soterrado se iba colando en medio de las fotos y la noche. 

Y de pronto, esa voz de serpiente sinuosa y sensual comenzó a representar la escena de Violeta y Alfredo (La Traviata) 

Y ahí mismo sin tregua ni silencio con esa voz de tenor enamorado y fogoso soltó:

-Amo a Toño con una pasión que nunca había sentido...

(Pobre Violeta imaginé apartándome de sus palabras.) 

Solo le faltaba ponerse a llorar y ella venga a brindarle el hombro frágil a semejante "pezzo d'uomo". 

De pronto, dos siluetas a contraluz los sorprendieron en medio del "aria" y sólo quedaba para rematarla el delirio de los "¡bravo!" 
-Perdón por la interrupción, no pre... - era la voz tímida de Dari.
-¡No, por favor, nada de eso! - la cortó Silvia con vehemencia.
Después todo quedó en manos del director agradeciendo su presencia y las chicas observando con detalle qué es lo que se estaban perdiendo.

Qué le diría a Toño que necesitaba un apadrinaje en Roma. ¿Qué significaba Piccolo para él?

Y es que Toño no tiene desperdicio...

Nota: Silvia, Mónica y Dari son tres amigas de la infancia que siguieron juntas a través de los años compartiendo historias, sueños, alegrías, llantos, pérdidas, amores y desamores. 

Basada la idea en mis amigas del alma.

*Toño, amigo desde que nació Silvia.